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Rubén Aguilar Valenzuela
Rubén Aguilar Valenzuela
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Rubén Aguilar Valenzuela. Licenciado en Filosofía, Maestro en Sociología y Doctor en Ciencias Sociales. Presidente Ejecutivo de Afan y Asociados, S.C. Es profesor de Ciencias Políticas y de Comunicación en la Universidad Iberoamericana. Fue Coordinador de Comunicación Social y portavoz de la Presidencia de la República (2004 al 2006) y también de la Secretaría Particular del Presidente (2002 al 2004). Ha sido consultor de UNICEF, UNESCO, OEA, PNUD, BID, BM, UE y agencias de cooperación de Holanda, Alemania y Estados Unidos. En México del IMSS, DIF-Nacional, INI, la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno de la Ciudad de México y de la Coordinación Presidencial para la Alianza Ciudadana. Fue editor de la revista Cuadernos del Tercer Mundo. Editorialista de El Universal (México), El Financiero (México) y articulista de las revistas Estrategia y Proceso. Actualmente su columna se publica dos veces por semana en El Economista (México) y una veintena de periódicos de los estados. Escribe mensualmente en la revista Etcétera temas de comunicación política. Es autor de quince libros. Los más recientes: La comunicación presidencial en México 1988-2012 en colaboración con Yolanda Meyenberg Leycegui (2015), Los saldos del narco: el fracaso de una guerra, en colaboración con Jorge Castañeda (2012), y La Sociedad Civil en México (2012).

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27 Julio 2017 04:00:00
Violencia al alza
El pasado mes de junio, con 2 mil 234 homicidios dolosos, es el más violento en la historia del país por lo menos desde 1997, cuando el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) empezó a sistematizar las estadísticas delictivas a nivel nacional. Es un hecho que la violencia crece y alcanza cifras no vistas. 

Antes, el mes de mayo de 2011, en el gobierno de Felipe Calderón, con 2 mil 131 homicidios dolosos, se calificaba como el más violento. En los primeros 6 meses de 2017 el número de estos llega a los 12 mil 150, más del 30% que los registrados en el mismo periodo de 2016.

La proyección es que de seguir así, el 2017 terminaría con más de 28 mil asesinatos dolosos, que sería mayor al número de los registrados en 2011, con 27 mil 213 de estos,  que se consideraba el año más violento en la historia de nuestro país.    

En 2013, ya en el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, el número de los asesinatos dolosos llegó a 23 mil 63, en 2014, a 20 mil 10, en 2015, a 20 mil 762 y en 2016 a 22 mil 935. En total 86 mil 770 en los primeros 4 años de su Gobierno, con datos del INEGI. 

Si a esta cantidad se añaden los 28 mil asesinatos dolosos con los que se espera termine el 2017 el número subiría a los 114 mil 770. Cantidad igual a la de todo el sexenio del Gobierno anterior. Y si se añaden los que pueden ocurrir en 2018, la suma podría rondar en los 140 mil muertos. 

El 51% de los homicidios que suceden en el país se concentran en 202 municipios, menos del 10% de los 2 mil 400 que tiene el país, ubicados en zonas que conforman los estados de Chihuahua, Durango y Sinaloa, de Tamaulipas y Nuevo León y la Costa del Pacífico entre los estado de Colima, Michoacán y Guerrero.   

La guerra declarada por Calderón contra el narcotráfico, en diciembre de 2006, disparó los índices de homicidios dolosos de 8 por 100 mil, la más baja de la historia moderna de México, a 22 por 100 mil habitantes.

Esas cifras, con algunas variaciones, se mantienen en el actual Gobierno que dijo, sólo quedó en el discurso, que cambiaría la estrategia del sexenio anterior, pero asumió exactamente la misma, con peores resultados.

México, a pesar de estos números, está lejos de ser el país más violento de América Latina y el Caribe, que es la región más violenta del mundo, y ocupa la posición 10. Antes están, entre otros, Venezuela, Honduras, El Salvador, Brasil, Colombia, Haití y Jamaica. Los tres primeros países con un índice de más de 80 homicidios dolosos por 100 mil habitantes.  

Es evidente que la estrategia del presidente Calderón y la de Peña Nieto no reducen los niveles de violencia y más bien parece, ahí están los datos, que los incrementa. 

En los meses que quedan del actual Gobierno no se pude esperar ningún cambio. Este tema debe ser central en la campaña presidencial y la ciudadanía tiene que exigir a los candidatos pronunciarse sobre él, para conocer sus  propuestas. 
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