×
Ricardo Torres
Ricardo Torres
ver +

" Comentar Imprimir
28 Febrero 2020 04:05:00
Violencia de Estado
Escuchar Nota
Tal parece que la voz del pueblo ha dejado de respaldar al Presidente. Lo anterior porque en las últimas fechas, este de una u otra forma le ha hecho sentir su total rechazo respecto a los feminicidios ocurridos en el país, los cuales deben decirle que si hay algo que le falta a su Gobierno, lo son precisamente políticas públicas que eviten que se sigan cometiendo crímenes contra niñas y mujeres y que logren una sociedad con justicia de género. Es decir, que si hay algo que está faltando a la actual Administración federal, lo son sin duda, el diseño de estas políticas públicas eficaces con perspectiva de género.

Para quien duda de lo anterior y considera que estas expresiones de reclamo al Presidente son injustas, y que como dice él, los feminicidios son la consecuencia de años y años de neoliberalismo podrido y no por la falta de políticas públicas con perspectiva de género en el Gobierno actual, debo aclararle lo siguiente:

En primer término, la perspectiva de género es el enfoque que debe dársele a cualquier acción que reconozca las desigualdades en las relaciones de poder entre mujeres y hombres, y que por el contrario te obliga a ver el mundo consciente de estas diferencias en sus contextos. Lo que te exige no tratarlos igual, ya que hay un principio de justicia que dice: “Tratar igual a los desiguales, es injusto” y no lo contrario, como pretenden hacernos creer.

Además, políticas públicas, es cualquier programa de Gobierno o intervención de un órgano del Estado que tiene por objeto resolver un problema, para lo cual debe diseñar una política para atenderlo. Entonces, ¿a qué se refieren las políticas públicas con perspectiva de género? Pues precisamente a políticas públicas en las cuales desde su diseño se toma en cuenta la desigualdad entre hombres y mujeres.

¿Porque decimos que este Gobierno no tiene políticas con perspectiva de género? pues porque desde su llegada ha fijado su estrategia en tres programas rectores, los que sin duda han lastimado más a las mujeres que a cualquier otra persona.

¿No me cree?, veamos esto: la política de austeridad –que consiste en reducir presupuesto de cabo a rabo en el gasto del Gobierno federal– no tomó en cuenta que esa reducción afectó a las mujeres porque acabó con los refugios de mujeres maltratadas, programas de igualdad laboral y con las guarderías; en política anticorrupción –que al final consistió no en resolver la corrupción, sino en quitar de tajo cualquier programa en el que hubiera corrupción– afectó a las estancias infantiles, a pesar de que tenían un buen efecto de incorporación laboral de las mujeres, mismo que se perdió con su desaparición.

Por último, Jóvenes construyendo el futuro. Este programa jamás consideró que antes de dar dinero a los jóvenes para incorporarse a ciertos puestos, debió tomar en cuenta que también el cuidado de los hijos y de los viejos es un trabajo que debe ser pagado y que mayormente son mujeres las que los desempeñan, por lo que sin flexibilizar horarios desde la Ley laboral, sin guarderías y sin licencias de maternidad, son poco aprovechables para las mujeres.

Entonces, decir que las manifestaciones que recién han surgido carecen de legitimidad y son propiciadas por los enemigos políticos del Presidente, es tanto como decir que el desdén con el que el Gobierno trata el tema, tampoco es violencia de Estado.
Imprimir
COMENTARIOS