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Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
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Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

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10 Mayo 2019 04:05:00
Violeta
Se llama Violeta. Nunca he sabido exactamente por qué. Quizá porque allá en los 30, cuando nació, era un nombre que anarquistas y socialistas daban a sus hijas ya que era raro y se apartaba de la habitual nomenclatura católica. Tal vez también porque era el nombre de la hermosa y apasionada protagonista de La Traviata de Giuseppe Verdi. No me sorprendería que su padre, el romántico pianista clásico Moisés Fernández de Lara, hubiera elegido el nombre de su segunda hija en honor a ese personaje, aunque la decisión escandalizara a los moralistas que conocían la historia trágica de la cortesana de Verdi.

Toda historia humana, pero más la de una mujer, está marcada por golpes y amores. La muerte de un hermano menor y la subsecuente depresión de su madre, le dieron a Violeta responsabilidades que en mucho trascendían las habituales para una niña. Se convirtió en madre sustituta de un hermano más pequeño y con el tiempo lo llevaría a su escuela, la Secundaria 8 de San Pedro de los Pinos, y se lo encargaría a los jardineros mientras ella entraba a clases.

Entró a trabajar a Teléfonos de México al terminar la secundaria, todavía adolescente; había que ganarse la vida. Contrajo matrimonio muy joven. Tuvo tres hijos, pero pronto regresó a trabajar en busca de independencia económica y personal.

Ingresó al Gobierno como secretaria en los años 60 y trabajó en la Secretaría de la Presidencia que encabezaba Emilio Martínez Manatou, a quien algunos consideraban como posible candidato presidencial del PRI. Sufrió las vicisitudes de la vida política.

Recuerdo una vieja fotografía en la que caminaba por las calles del centro del brazo de Emilio Mújica Montoya, quien había sido director de la Facultad de Economía de la UNAM, después de que ambos perdieron el empleo tras la designación de Luis Echeverría como candidato. Regresó al gobierno por invitación de Mújica y trabajó durante años en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

Violeta ha sido, sobre todo, una mujer independiente. En los años 70 y 80 sorprendía a su marido y a sus hijos con el anuncio de que se iba de viaje, y desaparecía semanas o meses en periplos que la llevaban a la Unión Soviética o a la China de Mao.

Su matrimonio terminó relativamente pronto, aunque con muchas dificultades y conflictos. Estableció una relación de amor con un muchacho bastante más joven que ella, en otro desplante de libertad que escandalizó a muchos, pero contra todo pronóstico ha permanecido con él durante décadas pese a haberse negado a un nuevo matrimonio. Para ella el amor ha sido una elección de libertad.

Nadie ha influido tanto en mí como Violeta, esta mujer con nombre de heroína de ópera y fortaleza excepcional. Cuando hemos tenido problemas personales nos hemos buscado, hemos hablado, hemos compartido experiencias. Recuerdo nuestras comidas en el Prendes del centro en las que igual hablábamos de política y de literatura o de amores, o de aquella larga e intensa conversación en una terraza de París en que discutimos las decisiones de vida de sus hijos. Y cómo olvidar aquella vez que dijimos ¡Vamos a echarnos una viuda! y nos acabamos, entre risa y llanto, una botella de Veuve Clicquot.

Mucho de lo que hoy soy, mucho del respeto que he aprendido a tener a las mujeres independientes y singulares, se lo debo a Violeta. No es una mujer de festejos convencionales. Hoy estaré lejos de ella, pero nunca nadie ha estado tan cerca de mí todos los días.

Divorcios
En 2014 se registraron en México 577 mil 713 matrimonios y en 2013 hubo 108 mil 727 divorcios (INEGI). Casi 19% de los matrimonios terminan en divorcio, aunque en el medio en el que yo me muevo parecería que la cifra es más bien cercana al 70 por ciento.
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