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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila, Presea Trayectoria "Antonio Estrada Salazar" 2018

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13 Julio 2018 04:00:00
Y el arsénico avanza
Siempre es de admirarse como una comunidad lucha y logra sobrevivir en contra de lo imposible en una zona geográficamente difícil. Una de las más complicadas suele ser aquellas consideradas como desérticas.

En Coahuila, muy orgullosamente conocido como “La Perla de la Laguna”, en la cabecera municipal de Torreón, es considerada por su gente como dirían coloquialmente muy “luchona”, le gusta los retos, y los supera contra cualquier adversidad.

Torreón ha sido conocido a través de los años por sus logros, comerciales en todos lo rubros, pero sobre todo en aquellos en donde la carencia de un recurso natural es tan importante como el agua, es merecedor de doble reconocimiento.

Los logros evidentemente han sido más por el sector privado, que, por el gobierno, ya que para las autoridades todavía ven ciertos temas que prefieren mejor no tocar, o bien, se hacen ciegos para no generar un pánico entre la población o simplemente para no ahuyentar las inversiones industriales.

Siendo el vital líquido uno de los más explotados, pero sobre todo en aquellas regiones en donde son consideradas zonas conurbadas son las que más sufren como es el caso de la Comarca Lagunera, porque cada día el agua subterránea de Coahuila y Durango se contamina de arsénico por el descenso paulatino de los niveles acuíferos siendo mayor la extracción que la recarga.

Para poder frenar esta situación hay que hacer efectiva la veda para que no se extraiga más agua de la absolutamente necesaria, y esa es para consumo humano, pero por desgracia existen intereses de por medio entre políticos e industria que no lo respetan.

Actualmente ya se dificulta distribuir agua de buena calidad a través de los pozos de servicios en los municipios coahuilenses de San Pedro, Matamoros, Viesca y Francisco I. Madero. Lo mismo sucede en Durango con las cabeceras municipales de Tlahualilo, Mapimí, San Juan de Guadalupe y Simón Bolívar.

Peritos hidráulicos aseguran que anualmente se extraen del subsuelo poco más de 20 millones de metros cúbicos por solo 519 mil metros cúbicos de recarga, siendo éste un total desequilibrio del manto acuífero de la región lo que provoca la excesiva extracción de las reservas principales del preciado líquido.

El sector agrícola consume el 90 por ciento del total del agua disponible, la industria el 6 por ciento y 4 por ciento el servicio urbano.

Hay documentación desde 1972 en donde se presentaron informes y análisis de la grave sobreexplotación y contaminación de los mantos acuíferos en los municipios de la región en donde también hacen indicaciones sobre la presencia del arsénico en el agua del subsuelo. Al día de hoy ya se encuentra presente en las tuberías de la población.

Mismos especialistas aseguran que el agua del subsuelo de diversas zonas de la región está afectada por arsénico que rebasa por mucho las normas permisibles y establecidas en la Organización Mundial de la Salud.

De acuerdo a esos parámetros que están muy por abajo de lo que las autoridades mexicanas indican, significa que, de manera general, es decir, todos los mexicanos llevamos tomando agua con arsénico durante más de veinte años atrás con indicadores del doble de lo permitido de acuerdo a las medidas manejadas por la OMS.

Para la Norma Oficial Mexicana califica de tolerante beber con menos de 5 microgramos de arsénico por litro, sin embargo, en el caso de la Comarca los laguneros están bebiendo más de 10 microgramos sobre todo en las zonas rurales que menos acceso tienen a la información, así como al agua purificada.

Lo más grave de la situación es que la mancha contaminada va creciendo hacia las partes urbanas de las ciudades en donde a ninguna autoridad le conviene este tipo de información.

Esta situación ha prevalecido en consecuencia de la recurrente sequía presentada en las últimas décadas y a la sobre explotación de los mantos.

El problema del hidroarsenicismo se conoce en la región desde los años 50´s en que fue hecho un estudio en 22 comunidades, de las cuales ocho fueron del municipio de San Pedro y 11 de Francisco I. Madero del estado de Coahuila ante esta situación el agua de la Comarca Lagunera se está colapsando generando un problema de salud para los laguneros en donde consumen agua contaminada y otros minerales ya sea directa o indirecta en los diferentes productos agropecuarios. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria “Antonio Estrada Salazar” 2018) http://www.intersip.org
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