×
Jorge A. Meléndez
Jorge A. Meléndez
ver +

" Comentar Imprimir
25 Marzo 2017 04:00:00
¿Y esto cómo se come?
Así pregunta Ray Krok cuando lo atienden por primera vez en el McDonald’s de San Bernardino, California. Y vaya que Krok sabía de restaurantes de hamburguesas; su vida era venderles maquinitas de malteadas. Pero aun así, simplemente no entendía.

No había meseras, cubiertos o platos. Y segundos después de pagar ya tenía su comida en una bolsita. Intrigado por el concepto y su éxito, pide un tour a los hermanos McDonald. Queda impresionado.

Como dice más tarde en la excelente película Hambre de Poder (no se la pierda): “la mente de Henry Ford aplicada a la comida”.

Richard y Maurice McDonald cambiaron el modelo tradicional del restaurante de los 50: muchos platillos, muchas meseras, servicio tardado y con errores, rocolas y chavos que se eternizaban ahí.

Como el 87% de sus ingresos provenían de hamburguesas, papas, refrescos y malteadas, los McDonald simplificaron su negocio para privilegiar la velocidad. Así nació la industria de la comida rápida.

Krok era un vendedor de 52 años que había intentado de todo y fallado en muuuchas cosas. Pero conocía a fondo su negocio y tuvo la visión de ver una revolución en puerta. Hambre de Poder es un curso de emprendimiento práctico con 15 lecciones:

1. Conocer muy bien el negocio. Al revés y al derecho.

2. Identificar la oportunidad. Esa manera distinta de hacer las cosas. Los McDonald crearon el modelo. Krok vio su potencial y lo persiguió hasta hacerlo realidad.

3. Afinar el método. Sobre todo al franquiciar. El crecimiento puede hacer que se pierda enfoque, la esencia.

4. Ejecutar con precisión. Supervisión, supervisión, supervisión. Al ojo del dueño, engorda el caballo.

5. Socios complementarios. Encontrar un esquema operativo para crecer. Evitar fricciones para que el bebé se desarrolle. Si no, morirá en la cuna.

6. Flexibilidad. El mejor plan será ajustado en el camino.

7. Cuidado al crecer. No perder la esencia. Por ejemplo: las primeras franquicias cambiaron el menú. Detectar y corregir.

8. A la primera no. Los primeros franquiciatiarios fueron amigos ricachones. Resultado: desorden. Krok encuentra a un vendedor de Biblias que batallaba mucho. Se le prende el foco y cambia el modelo. Dueños “hambrientos”: parejas que buscan un mejor futuro.

9. Al encontrar el modelo, ahora sí: crecer, crecer.

10. Cuidado con el balance. La vida personal de Krok sufre. Se vuelve más frío. Abandona feamente a la esposa. El humo se va a la cabeza.

11. Todos tienen que ganar. Los contratos amarran. Si una parte clave pierde (Krok), habrá problemas. Los McDonald no quisieron renegociar. Después lo pagaron con creces.

12. El éxito puede traer problemas que habrá que arreglar. En este caso, fricciones con los socios. Al borde de la quiebra.

13. Pivotear, cambiar de rumbo. Un abogado reta a Krok: no estás en el negocio de las hamburguesas, sino en el de bienes raíces. Cambió el modelo. Crea una nueva empresa, compra terrenos y los arrenda. El que controla dicta términos.

14. Agresividad al resolver problemas graves. Tras pivotear y tomar el control, Krok resuelve sus diferencias con los McDonald’s. Es implacable. Asegura: “los negocios son una guerra: es rata que come rata”. Les compra, casi casi los echa.

15. ¿Cuáles son tus valores? Krok los sacrifica: les promete a los McDonald 1% de las utilidades de la empresa. No les cumple. Ganó la guerra comercial, perdió la de la ética.

A fin de cuentas, la saga de Ray Krok es la de un gran emprendedor que creó un imperio con un modelo que no era suyo. Había fallado mucho, pero aprovechó su oportunidad. En algún momento reza: “Dios, dame una, con una tengo”.

Así son a veces los creadores de imperios: con una tienen. Ah, y nunca se rinden. Bien lo dice Ray Krok (citando a Calvin Coolidge): “Nada en el mundo sustituye a la persistencia. El talento no puede: hay muchos hombres talentosos fracasados. La genialidad no puede: un genio poco reconocido es un cliché. La educación no puede: el mundo está lleno de tontos educados. Persistencia y determinación son las armas más poderosas”.

¡Sabiduría pura!

Posdata. Patético el hurto del jersey de Tom Brady por este seudomexicano. La corrupción y las raterías podemos ser todos. Hay que poner el ejemplo en lo micro para arreglar lo macro. ¿Se apunta?

En pocas palabras: “Lo bueno del emprendimiento es que tu destino está en tus manos. Lo malo es que tu destino está en tus manos”, Guy Kawasaki, emprendedor.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2