×
Jorge A. Meléndez
Jorge A. Meléndez
ver +

" Comentar Imprimir
18 Mayo 2019 04:00:00
Zugzwang
No crea que me equivoqué al teclear el título de la columna. Esta palabreja de origen alemán significa algo así: obligado a mover.

Se utiliza en el ajedrez y otros deportes cuando un jugador terminará en desventaja simplemente por mover una pieza. Cuando la mejor opción sería no hacer nada. Como en el dominó, decir paso.

Muy interesante y ¿sabe qué? También puede ser aplicable en los negocios, la política y la vida. Veamos.

Primero hay que decir que no hacer nada es muy difícil. La era de la disrupción y la hipercomunicación nos empuja a la acción constante. Cambia aquella famosa frase de Fidel Velázquez: el que no se mueve no sale en la película. El movimiento como default.

Y con justa razón. El cementerio corporativo está lleno de empresas que murieron por no anticipar cambios en su industria, como Kodak, Blockbuster o Research in Motion (Blackberrys). Gigantes cuyo tamaño se volvió desventaja (relea “¡Destruya su negocio!”).

Y, sin embargo, a veces hacer una pausa es lo mejor. Por ejemplo:

1. Cuando hay gran incertidumbre. En tiempos de turbulencia tecnológica o económica a veces es difícil tener claridad sobre el mejor curso de acción. La experimentación eficiente (en pequeño y de bajo costo) es una gran alternativa para decidir qué hacer. Ah, y el timing es muy importante. El que se mueve demasiado pronto se desgasta y no llega. Y, claro, el que arranca tarde por lo general no gana la carrera.

2. Si un competidor atrabancado comete errores graves. Como dice el dicho: si se quiere ahorcar, dale cuerda. Ah, y los errores de la competencia también son un gran Benchmark sobre los peligros del camino. Observar, diagnosticar y aprovechar las ventajas que da un rival tontejo.

3. Los resultados demuestran que el camino elegido no es el correcto. El sesgo del costo erogado es muy dañino: cuando completar el proyecto es el único objetivo. A veces las cosas cambian y hay que rediseñar o cancelar. La pausa ahí es clave. Por cierto, todo proyecto (sobre todo si compromete grandes recursos) debe tener un sistema de alerta para verificar si los supuestos que lo justificaron aún se mantienen.

Hacer una pausa no significa quedarse con los brazos cruzados rascándose el ombligo. La consultora Lisa Lai da tres tips en el HBR para administrar un negocio en tiempos de incertidumbre:

a) Tomar acciones pragmáticas: enfocarse a lo básico dando valor al cliente, hacer apuestas inteligentes al escenario más probable y operar con estrategias rápidas de corto alcance.

b) Mantener la estabilidad emocional en la organización: aprendiendo proactivamente, reconociendo y navegando emociones y manteniendo una comunicación abierta.

c) Aprender de líderes internos y externos, expertos y gerentes de diversas áreas.

Buenos consejos, seguro alguno le sirve en su empresa o proyecto.

Hablemos ahora del Zugzwang en la política, donde muchas veces lo que conviene hacer es cerrar la boca. Un grillo atrabancado, ocurrente y parlanchín muchas veces se tropieza con su lengua (o tuits). Lo vemos a cada rato con Trump y, claro, con ya sabes quién.

Y hablando de Andrés Manuel, su velocidad de movimiento es tal que México terminará perdiendo con tanta jugada equivocada. Es cierto que hay muchas cosas que derribar del pasado. Pero no todo es malo. La ideología no bastará para transformar a un México demolido por la 4T.

Finalmente, cierro comentando sobre las pausas a nivel personal; pueden ser muy valiosas... y meditar ayuda a lograrlas.

La consultora María González recomienda en el HBR hacer micromeditaciones varias veces al día por 1 a 3 minutos de esta forma: notar la respiración y cómo se realiza (profunda, ligera, corta, etc.), respirar hacia el estómago sin presionar, ante una distracción regresar a la respiración, así la calma llega poco a poco y con ella el enfoque.

Interesante. En el ajetreo de un mundo lleno de ruido, aprender a respirar y poner atención es clave para hacer pausa y evitar jugadas incorrectas. Para decir “paso” cuando conviene más no hacer nada.

En pocas palabras...
“A veces es bueno hacer una pausa en la búsqueda de la felicidad para simplemente ser felices”.
Guillaume Apollinaire, poeta francés.
Imprimir
COMENTARIOS



0 1 2 3 4 5