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Francisco Morales V.

Declaran patrimonio Ruta de la Amistad

Agencia Reforma

A 50 años de las Olimpiadas del 68, el paseo escultórico de la Ruta de la Amistad fue declarado Patrimonio Cultural Tangible de la CDMX.

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En las entrañas de la Torre de los vientos, escultura monumental de Gonzalo Fonseca, fue firmada la declaratoria de la Ruta de la Amistad como Patrimonio Cultural Tangible de la Ciudad de México.

A medio siglo de la inauguración de las Olimpiadas de México 68, el paseo escultórico—el más extenso del mundo en su momento— fue protegido con esta declaratoria, tras sufrir 25 años de abandono desde su inauguración como parte de la gesta deportiva.

Concebido originalmente por Mathias Goeritz, la ruta fue el proyecto más ambicioso de la llamada “Olimpiada Cultural” y consta de 19 esculturas de concreto originalmente dispuestas sobre el entonces moderno Periférico, desde Ciudad Universitaria hasta Cuemanco.

Signada por el Jefe de Gobierno, José Ramón Amieva; el Secretario de Cultura de la CDMX, Eduardo Vázquez Martín; y el presidente del patronato de la Ruta, Luis de la Torre, la declaratoria busca garantizar la conservación de este patrimonio escultórico.

“Vamos a dar formalidad a un acta de nacimiento para la Ruta de la Amistad y yo diría que esta acta de nacimiento va acompañada de un conjunto de derechos, uno que asiste a este proyecto para su conservación, para la preservación de la memoria histórica”, expuso Amieva en la ceremonia.

La firma, a su vez, culmina 25 años de trabajo del Patronato de la Ruta de la Amistad, que ha buscado el rescate de este patrimonio.

“(La Ruta) ha estado siempre aquí. Desapareció 25 años; nadie la volvió a ver, quedó tapizada de árboles, totalmente en el olvido, y de pronto volvió a salir. La Ruta ha sido capaz de reintegrarse a la sociedad siempre”, celebró De la Torre.

El proyecto, apoyado por el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, organizador del encuentro deportivo y artífice del concepto de la "Olimpiada Cultural", reúne a artistas de distintas partes del mundo invitados por Goeritz.

Actualmente, el conjunto escultórico ha sido reubicado principalmente en dos tréboles viales sobre Periférico Sur, aunque, apuntó Luis de la Torre, todavía faltan dos esculturas por moverse hacia un mejor sitio.

En la ceremonia, el Jefe de Gobierno se comprometió a comenzar a gestionar esta reubicación y propuso una ruta de Turibús para admirar el conjunto escultórico.

Asimismo, De la Torre se dijo dispuesto a volver a presentar la candidatura de la Ruta para que sea considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad ante la UNESCO, propuesta que no prosperó en su primer intento.

“El mensaje de la UNESCO es: qué bueno que México vuelve a hacer algo tan demostrativo y que la Ciudad de México está haciendo algo tan demostrativo por un patrimonio que, para nosotros, es el más cercano y el más creativo, pero que desgraciadamente, ante de hacerse antiguo se hace viejo”, celebró Nuria Sanz, representante del organismo en el País.

Con la declaratoria, quedan ya formalmente protegidas las esculturas de Alexander Calder (Estados Unidos), Miloslav Chlupac (Ex Checoslovaquia), Gonzalo Fonseca (Uruguay), Constantino Nivola (Italia) y los mexicanos Germán Cueto, Ángela Gurría, Helen Escobedo y Mathias Goeritz, entre otros.

De acuerdo con Vázquez Martín, aunque la conservación de las obras depende directamente del patronato, la declaratoria supone presupuesto desde el Gobierno de la Ciudad, un plan de manejo y un expediente exhaustivo de los bienes protegidos.