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hace 6 días
Israel Sánchez

Empodera teatro a mujeres agredidas

Agencia Reforma

Las Poderosas, colectivo teatral de mujeres sobrevivientes de violencia, cuentan en sus obras los diversos episodios que han padecido.

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Arriba del escenario, impelida por la energía del público, Adelma Cifuentes sigue el libreto hábilmente y se desplaza con soltura. Muy atrás ha quedado la mujer violentada que llegó a ser, aunque una trágica marca la acompaña en cada escena.

"La violencia (con mi marido) fue creciendo y creciendo", recuerda en entrevista la guatemalteca, integrante de la compañía Las Poderosas Teatro.

"Me dijo: 'Yo voy a agarrar un hacha y te voy a cortar las piernas; me voy a ir a los Estados Unidos, y en el camino voy a ir riéndome de vos. A ver qué vas a hacer para mantenerte y mantener a tus hijos'".

Al final no fue un hacha, sino una escopeta, y no fueron las piernas, pero sí su brazo izquierdo. Un ataque pagado por su esposo que la dejó sin deseos de vivir, sintiéndose completamente inútil al no poder continuar trabajando el campo cada día desde las cinco de la mañana como lo hacía.

Sólo el deseo de proteger a su hija de 11 años, que el hombre había amenazado con secuestrar y violar, hizo que Cifuentes interpusiera una denuncia, la cual devino en una condena de 25 años para su esposo. Un remanso de paz para quien hoy es parte del colectivo teatral Las Poderosas, formado en 2008 por mujeres sobrevivientes de violencia.

"(Con este grupo) yo me sentí una mujer feliz, me empecé a sentir diferente. Yo me sentía bien feliz y cómo me daban ganas de cantar, cómo de daban ganas de reír", comparte Cifuentes.

"Cuando llega este proyecto, mi vida se transforma totalmente. El hecho de saber que puedo pararme en un escenario, y que puedo decir lo que siento y lo que quiero, y que puedo gritar sin que nadie me diga absolutamente nada, pues eso te libera, te transforma", destaca, por su parte, Lesbia Téllez, coordinadora de la asociación artística y cultural.

De visita en el País para presentar la obra Naciendo e impartir un par de talleres de formación y creación teatral comunitaria con enfoque de género, la compañía evoca sus orígenes como un grupo de mujeres que saltó de la terapia psicológica grupal a la realización de un documental de la mano del dramaturgo Marco Canale.

Dentro de este trabajo, las guatemaltecas elaboraron una breve pieza escénica donde abordaban los diferentes tipos de violencia que habían padecido.

"(Hay) una violencia donde le están diciendo a uno: 'Quédate ahí, porque no servís para nada', pero de un modo bonito, y eso era lo que yo tenía", cuenta Telma Sarceño.

Antes de que el documental estuviera terminado, ellas habían sido invitadas a presentar esta puesta en varias partes de Guatemala, lo que les probó que el teatro podía ser una herramienta para sanar y proponer un cambio a muchas mujeres.

"Vimos el impacto que hace el teatro en la vida de las mujeres. Desde el primer momento que presentamos en Guatemala vimos a una persona llorar, y eso nos impactó", indica Téllez, quien durante 18 años sufrió violencia física, psicológica y sexual por parte de su esposo, y de niña fue abusada por su padrastro.

A partir de entonces decidieron crear su propia compañía y, con la ayuda de Canale y de la actriz y directora escénica Patricia Orantes, además del Centro Cultural de España en Guatemala, estrenaron su ópera prima: Las Poderosas, en 2010.

Fue el principio de una carrera de teatro biográfico documental con la que han llevado sus historias personales a escena, y que les ha permitido viajar por el mundo para presentarlas.

A finales de 2011, se convirtieron en la tercera compañía guatemalteca en ser invitada al Festival Iberoamericano de Cádiz, en España, donde además fueron distinguidas con un reconocimiento por su labor.

"Para mí fue como haber salido de un vaso de agua. El teatro me sanó y me transformó", asegura Telma Ajin, quien padeció las infidelidades de su marido y, al separarse, cayó en una depresión que la llevó al borde del suicidio.

Con los años, han ido formándose en cuestiones de técnica teatral, dramaturgia, política, género y sexualidad, de forma tal que ahora, además de las puestas, también ofrecen talleres de formación y creación teatral comunitaria con enfoque de género, como el que darán en el Centro Cultural de España en México este jueves y viernes, titulado "Teatro que sana y empodera".

En cada taller dejan un manual básico de creación teatral y una recopilación de dinámicas para abordar el tema de género con niñas, adolescentes y mujeres, con la intención de sembrar una semilla que pueda crecer tras su paso.

"A raíz de los talleres que hemos dado han surgido grupos de mujeres en comunidades. Qué mejor que desde las propias comunidades las propias mujeres puedan llevar el mensaje", celebra Téllez.

Este miércoles, a las 19:00 horas, el Centro Cultural de España en México (República de Guatemala 18, Centro Histórico) acogerá la puesta Naciendo, donde recuperan la memoria histórica del conflicto armado de los últimos años en su tierra, y que muestra a una Adelma, una Lesbia y dos Telmas cuyos días de soportar silenciosamente el abuso y la violencia no son más que parte de un libreto.

"El poder estar en el grupo nos ha ayudado a crecer. Ninguna de las que estamos aquí somos las mujeres de hace 11 años", concluye Téllez.