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hace 1 semana
Lourdes Zambrano

En la mirada de Debroise

Reforma

Un libro prologado por el curador Cuauhtémoc Medina reúne ensayos de su colega Olivier Debroise acerca de la pintura de siglos 20 y 21.

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Olivier Debroise murió repentinamente, en mayo de 2008, a unos meses de que abriera el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), del que era jefe de curaduría. 

De los tres libros que dejó listos en su computadora, el único que estaba pendiente de publicar era El arte de mostrar el arte mexicano, el cual tardó una década más en salir a la luz pues no hallaba editorial.

Su colega Cuauhtémoc Medina ya estaba apalabrado con Debroise para escribir el prólogo del volumen, ahora al fin publicado por la Promotora Cultural Cubo Blanco.

Los textos seleccionados por el crítico y curador francés los escribió en distintos años, 1992, 1994 y 2002, para coloquios, foros y conferencias en distintas ciudades del mundo.

Medina está convencido que Debroise había planeado bien ese libro en su cabeza y que cada texto estaba redactado para ser el siguiente capítulo del ejemplar que quería publicar. 

“Es una investigación que estaba ocurriendo iluminada por la práctica. Eso es lo que hace este texto algo difícil de comparar con cualquier otra perspectiva que podría elaborarse desde la academia”, resalta Medina.

El francés inicia su recuento en orden cronológico, con el primer capítulo centrado en 1921, cuando el Gobierno mexicano contrató a la periodista estadounidense Katherine Anne Porter para que organizara una exposición de arte mexicano en su país.

Debroise la identifica como la primera curadora internacional de arte mexicano, que fue definido por los vecinos del norte como exótico, colorido, revolucionario, inspirado en las artesanías: la Escuela Mexicana de Pintura. 

“El arte mexicano de los siglos 20 y 21 había sido producido a la luz de la representación de EU y de Europa, en una dialéctica de adentro y de afuera, que ponía en crisis la lectura nativista.

“El trabajo de Debroise fuera de México, su cercanía con críticos de Estados Unidos y otros países, le permitían tener una mirada crítica y profunda", explica Medina.

Luego salta a los años 80, cuando una crisis deja a los museos gubernamentales a la deriva. La atención se centra en el norte, en donde se abrirían dos museos privados, el Museo de Monterrey y el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, en donde el neomexicanismo tuvo su mejor escaparate.

Debroise escribe que estos recintos sentaron el estándar de calidad de lo que la audiencia espera de un museo.

También aborda la figura del curador independiente, que se fortaleció en los 90. 

El nuevo milenio, con la generación de artistas viendo hacia el extranjero, con una crisis sobre lo que significa arte mexicano, que se intenta responder en exposiciones por todo el mundo.

“El libro se vuelve la crónica de un instante, para usar el subtítulo de Elizondo. Ese momento fue tan decisivo para lo que hoy estamos viviendo en el campo artístico”, dice Medina.

El libro se presentó este jueves en el MUAC, en cuya creación participó Debroise.