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hace 3 meses
Francisco Morales V.

Encuentra Katzarava el camino

Agencia Reforma

En Festival Alfonso Ortiz Tirado, donde será premiada, la soprano María Katzavara interpretará temas que han dado gran impulso a su carrera.

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Desde su debut en el Palacio de Bellas Artes, en 2006, México quedó prendado de María Katzarava. Más de una década después, con una carrera internacional colmada de éxitos, la soprano es escuchada como nunca antes.

Este sábado, cuando reciba la Medalla Alfonso Ortiz Tirado en el festival homónimo de Álamos, Sonora, que inicia este viernes, la mexicana presentará por primera vez en el País una gala con temas que, asegura, la han llevado por fin a la plenitud.

"Va a ser un repertorio verdiano, con Puccini también. Básicamente, el repertorio pesado que ahora estoy abordando desde hace un año en mi carrera y que le ha dado un gran impulso a la misma.

"Es nuevo para México todo esto que les voy a llevar", promete en entrevista telefónica.

Este viraje en el repertorio no es un asunto menor para Katzarava, cuyo nombre en importantes casas de ópera, como la Scala de Milán y la Royal Opera House de Londres, comenzó a labrarse con papeles ligeros, como su afamada Julieta de Romeo y Julieta de Gounod.

Aunque en las butacas el aplauso fue siempre estentóreo, jamás se sintió en casa con esos papeles.

"Siempre, en general, sufrí mucho con ese repertorio ligero porque no me acoplaba a mi voz. Entonces siempre salía un poco nerviosa al escenario o me sentía muy insegura", confiesa.

Desde hace un año, no obstante, decidió dar el paso necesario.

"Estoy muy feliz, porque siempre mi voz fue una voz tendente al repertorio pesado, pero por la edad tenía que esperarme bastante: tuve que cantar muchos años repertorio mucho más ligero", recuerda.

Como podrá constatarse en la gala con la que celebrará en Álamos su trayectoria, al lado de la Orquesta Filarmónica de Sonora, Katzarava ha encontrado en Verdi a un poderoso aliado.

"Nunca me imaginé que yo iba a hacer tanto repertorio verdiano, y ahora me doy cuenta que es el compositor que mejor se acopla a mi voz, el que mejor le va a mi voz y con el que yo mejor me siento".

El gran éxito que tuvo en la producción de Stiffelio en el pasado Festival Verdi de Parma, Italia, llevada a DVD, es una muestra del poder de este giro en su carrera.

"A partir de ahí, todo ha ido desenvolviéndose en ese repertorio", declara.

En este año que comienza, Katzarava estelarizará Aida en Austria; acometerá La forza del destino, en Brasil; hará I due Foscari, en Italia, y estrenará mundialmente la ópera Juana sin cielo, del compositor catalán Albert Demestres.

Este mes, asimismo, grabará La Voix Humaine, de Poulenc, con la Sinfónica de Aguascalientes, dirigida por José Areán.

"Éste es también un tema que me emociona muchísimo, porque hace muchos años buscaba grabar esa ópera, ya que casi no se hace", celebra la soprano, quien la interpretó en 2016 en Bellas Artes, 10 años después de su debut.

En el futuro, espera poder reanudar las presentaciones del proyecto en el que interpreta el cancionero de Edith Piaf y, asimismo, volver a ser invitada a México.

Por el momento, sin embargo, en vísperas de recibir la Medalla Ortiz Tirado, se siente más plena que nunca.

"Con este paso de los años, la reflexión es ésa: simplemente ya por fin encontré mi camino, encontré mi equilibrio, me siento muy bien y, cuando te sientes muy bien, ya le puedes dar todo, sin miedo. Ahora puedo dar todo al público", concluye.