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hace 3 meses
Moisés Ramírez

Toma México liderato en maíz importado

Agencia Reforma

En el ciclo septiembre 2017-agosto 2018, México importó 16.2 millones de toneladas de maíz, un 11.2% más de todo lo que compró en el previo.

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México ya desplazó a Japón como el país número uno en importaciones de maíz amarillo en el mundo, mientras que en otros granos básicos la producción mexicana "tampoco está dando el kilo" para satisfacer la creciente demanda interna.

El nuevo Gobierno federal anunció que reactivará los precios en garantía con el fin de que el País recupere su autosuficiencia alimentaria, al menos en maíz, pero el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) estima que será hasta dentro de unos 3 o hasta 6 años cuando comience a haber resultados significativos de esa política.

En tanto, cifras finales del ranking mundial agrícola elaborado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) revelan que en el ciclo septiembre 2017-agosto 2018 México importó 16.2 millones de toneladas de maíz, un 11.2 por ciento más de todo lo que compró en el ciclo previo.

Y para el próximo ciclo, el USDA anticipa que México necesitará traer 16.7 millones de toneladas, esto como consecuencia de una nueva cifra récord en su consumo interno, que se prevé llegue a 43 mil 700 toneladas, un 5 por ciento más que en el 2018.

El principal proveedor de México en este, y otros granos básicos, es Estados Unidos.

Derivado de las proyecciones para el 2019, el USDA estima que México se consolidará en el primer sitio mundial de importadores de maíz, mientras que para Japón proyecta una baja de sus compras.

Juan Carlos Anaya, director de GCMA, criticó que el nuevo Gobierno no haya establecido ya una estrategia para elevar principalmente la producción de maíz amarillo, que está teniendo una alta demanda en el sector pecuario, la industria almidonera y la productora de frituras.

"En maíz blanco, utilizado principalmente para consumo humano, somos superavitarios, pero en amarillo es importante definir una política para aumentarla y el nuevo Gobierno no está poniendo con toda claridad este tema, si no se hace seguiremos dependiendo de Estados Unidos.

"La producción pecuaria sigue subiendo, el nuevo Gobierno va a apoyar la producción con los precios de garantía, pero para los resultados, si se hacen bien las cosas, se va a llevar de 3 a 6 años, pues hay que hacer cambios tecnológicos y adaptar semillas, el que crea que esto es mágico está equivocado, mientras tanto vamos a seguir importando".

En otros granos básicos, un análisis de GCMA, realizado con cifras de la Sagarpa, muestra un deterioro en la producción nacional de algunos de esos cultivos, lo que hace suponer que también requerirá importar más de ellos.

En trigo revela que la superficie sembrada cayó este año 19 por ciento respecto al 2017, por lo que la cosecha disminuyó 17 por ciento, de 3 millones 399 mil toneladas a 2 millones 818 mil.