No pienses en una relación. Ten en cuenta siempre esto: una primera cita o una noche de copas no es motivo para pensar que ya tienes una pareja. A un chico no hay nada que le asuste más que pensar en el compromiso.
No lo agobies. Si estás sobre él todo el tiempo, ocasionarás que se aleje de ti. No le llames a todas horas.
No le digas “te quiero”. Un “te quiero” en la primera, segunda o tercera cita puede ser fatal. Por muchas ganas que tengas, es mejor darle tiempo al tiempo.
No lo lleves con tus padres. No es que esté mal, pero llevarlo si apenas acabas de conocerlo, ocasionarás que se aleje.
Apodos cariñosos. Diminutivos como “osito”, “cosita” o “bebe”. Ellos lo prefieren todo en la intimidad, ya que delante de sus amigos, ¡son todos unos machotes!
No trates de cambiarlo. Ni se te ocurra decirle, demasiado pronto y de golpe, que no te gusta su manera de ser, de vestir o de actuar.
No te metas en su familia. A igual que no le gusta que tú lo lleves a tu casa, tampoco le hará gracia que quieras conocer a la suya.
No dejes cosas en su casa. Ni se te ocurra dejar en su casa nada sin su permiso
No le prohíbas ver a sus amigos. Ni por error hagas eso, las amistades son muy importante para ellos.
No le preguntes por su pasado. Y, por último, evita por todos los medios hacerle preguntas demasiado íntimas. Como con cuántas chicas se ha acostado, cuántas novias ha tenido. Cuando él quiera se irá soltando y te contará cosas sobre su vida y pasado.
| Comparte ese artículo: |
|



