Se nos advirtió que esto ocurriría. Religiones, culturas ancestrales, la ciencia avisó al mundo desde hace mucho sobre estos potenciales riesgos. A la humanidad esto le resultó aún lejano: ninguno de los predicadores del Apocalipsis dio fecha, el fin del mundo pareció a todos lejano. Sólo una cultura dio una cifra: 21 de diciembre del 2012. Nadie hizo caso.
Con esta premisa parte “2012”, nueva película de Roland Emmerich, quien bien podría ser el profeta del apocalipsis en el mundo cinematográfico. Su repertorio incluye filmes como “Día de la Independencia”, “El Día Después de Mañana” o Godzilla”, todos ellos con tramas relacionadas con el fin del mundo y la lucha de algunos por preservar a la humanidad.
La diferencia entre su catálogo y esta película reside en que “2012” muestra un apocalipsis originado en escenarios de desastre que, a la luz de la ciencia, hoy se muestran viables.
Desde luego, se agrega un toque catastrofista y un regodeo de recursos visuales que dan por resultado una película que, más allá de su probable mensaje conservacionista y ecológico, prende fuegos artificiales a sus recursos.
INICIO DEL FIN
El Instituto para la Conservación Humana (IHC) es una organización secreta formada por científicos, empresarios y líderes mundiales, que da seguimiento a divesos fenómenos bajo la tesis de que muchos de ellos (actividades volcánicas, movimientos de placas, cambios en la temperatura, actividad cósmica, etcétera) llegarán a su clímax en 2012.
Para ser más exactos, IHC sostiene que la fecha exacta del fin del mundo es el 21 de diciembre del 2012, misma del solsticio de invierno en el hemisferio norte.
Esta organización también sostiene que los gobiernos del mundo saben que así será la historia en 2012, pero que no han hecho nada para preservar a la
humanidad.
Por ello, IHC ha iniciado desde hace 20 años la construcción de dos estratosféricas naves que albergarán a unos cuantos elegidos. A la manera de la historia de Noé, una catástrofe se acerca y sólo unos cuantos elegidos podrán sobrevivir para poblar el mundo al término de la destrucción. Estas naves están en la cima de los Himalayas, en China.
Jackson Curtis, un escritor divorciado, hace un viaje con sus chicos al parque Yellowstone, famosos por sus incontables géisers y sus paisajes volcánicos. Es sabido que bajo Yellowstone exhala un supervolcán que, de eructar, destruiría gradualmente a todo el continente con efectos parecidos al de un invierno nuclear.
Estando en Yellowstone, Jackson conoce a Charlie Frost, un hombre que hace sus propias transmisiones via internet sobre la cat´strofe que viene. Frost comenta a Jackson sus teorías y también le informa sobre el proyecto de IHC para salvar a los sobrevivientes. Jackson, al principio incrédulo, cree a Frost cuando en el camino de regreso se ve atacado por una extraña lluvia de meteoritos.
A partir de allí se desarrolla la película: el tortuoso camino de Jackson Curtis y sus hijos para llegar lo más pronto posible a China y buscar un boleto para la nueva arca de Noé. El camino no será fácil.
La película trae de nuevo al cine a Roland Emmerich, un cineasta célebre por sus recursos visuales, sus efectos y también por su obsesión en los temas apocalípticos. Sus películas no han tenido buena recepción crítica y realmente no parecen ejecutadas para ser altamente apreciadas, sino mero entretenimiento para quienes gozan con ver en primera fila la destrucción del planeta.
Esta película se distingue en algunos factores, pero el tufo que dejaron las anteriores puede provocar repelencia ante el público más exigente.
Uno de estos factores proviene del basamento realista del filme, como pocas veces se había visto en la cintas de Emmerich, aunque ciertamente hiperbolizado para mayores efectos dramáticos. No han faltado críticos que anotan que este tono podría conducir a una mala asimilación de los espectadores frente a la realidad, la creación de una grey que se crea la trama a pie juntillas.
Eso es lo que lamenta el periódico “The Guardian”, en una nota donde además se da cuenta de que, tras la transmisión por Internet del primer trailer de la película, que finaliza con la frase “find out the truth; engine 2012” (“Encuentra la Verdad, busca 2012”) provocó una onda de búsquedas en páginas que desarrollan la teoría del Apocalipsis en 2012, en lugar de buscar la película.
Otro elemento a considerar es el regreso de actores de primera línea a la pantalla grande. Generalmente un repertorio dice mucho del contenido de la película, especialmente si está integrado por actores que no hacen “churros”.
John Cusak, Dany Glover y Woody Harrelson, estelares de la cinta, dan una prerrogativa al director.
Al momento, “2012” tiene un 83% de aprobación en Rotten Tomatoes, por parte de críticos a quienes ya se les ha proyectado la película.
Zócalo Saltillo te ofrece un canal en "youtube" donde encontraras los mejores videos de espectáculos, arte, deportes y acontecimientos importantes del estado de Coahuila. !!! Suscríbete al canal de Zócaloweb y no te pierdas del mejor contenido en alta definición!!! http://www.youtube.com/user/ZocaloWeb
| Comparte ese artículo: |
|



