Las autoridades estatales dijeron ayer que preveían un aumento del número de víctimas.
La agencia de emergencias de Alabama dijo que la cifra de muertes confirmadas aumentó a 194, a las que se sumaron 33 en Mississippi, 33 en Tennessee, 14 en Georgia, cinco en Virginia y una en Kentucky.
Al amanecer, ayer, los residentes de las zonas más afectadas se dedicaron a examinar sus viviendas destrozadas y las calles llenas de escombros. Algunos dijeron que un viento huracanado comenzó a soplar pocos segundos después de que sonaron las alarmas durante las tormentas del miércoles por la tarde y el anochecer.
“Todo ocurrió tan rápido que no podía creerlo”, comentó Jerry Stewart, un bombero jubilado de 63 años mientras retiraba los escombros de la casa destrozada de su hijo en Pleasant Grove, un suburbio de Birmingham. “Dijeron que la tormenta llegó a Tuscaloosa y que llegaría aquí en 15 minutos. Y antes de darme cuenta, llegó”.
Su esposa y él, junto con su hija y dos nietos, sobrevivieron al refugiarse bajo el pórtico delantero de su casa. Unos amigos que viven a corta distancia en la misma calle y que hicieron lo mismo no tuvieron tanta suerte. Stewart dijo que sacó los cadáveres de ambos vecinos cuya casa fue arrancada de cuajo de sus cimientos.
El presidente Barack Obama dijo que visitará hoy Alabama para examinar los daños y reunirse con el gobernador Robert Bentley y las familias afectadas por la tormenta. Obama transmitió ya su pésame en una conversación telefónica que mantuvo con el Gobernador y aprobó su petición de ayuda federal de emergencia.
La Oficina de Pronósticos Meteorológicos en Norman, Oklahoma, dijo que recibió 137 reportes de tornados de las distintas regiones el miércoles por la noche.
El meteorólogo Dave Imy comentó que la cifra de muertos era la más alta desde 1974, cuando murieron 315 personas.
En Alabama, donde un millón de personas carecían de corriente eléctrica, el gobernador Robert Bentley dijo que 2 mil efectivos de la Guardia Nacional ayudaban a buscar a los desaparecidos. Elogió al Servicio Meteorológico por alertar a la gente, pero dijo que no es mucho lo que se puede hacer frente a un tornado de mil 600 metros de ancho.
“Uno no puede prepararse frente a un F5”, la categoría más alta de la escala que mide la intensidad del viento, añadió.
“Cuando miré para atrás, vi árboles y objetos que volaban por todas partes”, comentó Mike Whitt, un médico residente del Centro Regional Médico DCH, que huyó de la playa de estacionamiento del hospital cuando comenzaron los remolinos de viento y oyó el rugido del torbellino.
Una de las zonas más afectadas fue Tuscaloosa, con más de 83 mil habitantes y sede de la Universidad de Alabama. La Policía y los servicios de emergencia fueron arrasados, dijo el alcalde Walter Maddox; 15 personas murieron y un centenar estaban hospitalizadas en un solo centro médico.
Un tornado gigantesco, captado por la cámara de un noticiero en una torre, atravesó la ciudad el miércoles por la tarde y la arrasó.
Al anochecer, la ciudad estaba a oscuras. Los caminos eran intransitables. Los comercios eran irreconocibles, las sirenas ululaban constantemente y las calles y aceras estaban cubiertas de escombros.
A su regreso de examinar desde un helicóptero ayer los daños causados, el Alcalde de Tuscaloosa, Walter Maddox, expresó que el tornado causó una franja de “total destrucción” en la ciudad. Hubo por lo menos 36 personas muertas en la ciudad, y continúa la búsqueda de sobrevivientes.
“Tenemos barrios que básicamente han sido borrados del mapa”, agregó.
Ya que el Centro Municipal de Emergencia fue destruido, las autoridades se trasladaron al estadio Bryant-Denny, de la Universidad de Alabama, para establecer su centro de control.
La franja de destrucción se extendió de Texas a Nueva York, donde decenas de caminos quedaron inundados.
Los gobernadores de Alabama, Mississippi y Georgia declararon la emergencia en partes de sus estados.
Obama dijo que habló con Bentley y aprobó su pedido de ayuda federal de emergencia con efectivos de búsqueda y rescate.
“Expresamos nuestro profundo pesar a los afectados por esta destrucción y destacamos los esfuerzos heroicos de los que han estado trabajando incansablemente para responder a este desastre”, dijo Obama en un comunicado.
‘NO SE COMO ALGUIEN PUDO QUEDAR VIVO’
“No sé cómo alguien ha podido sobrevivir. Estamos acostumbrados a los tornados. Es parte de nuestra vida, pero cuando miras el camino de destrucción... es una escena increíble”, declaró ayer el Alcalde de Tuscaloosa, Walter Maddox, atónito tras el paso del tornado por esta localidad de Alabama.
“Hay una parte de la ciudad que no reconozco y llevo viviendo aquí toda mi vida”, señaló Maddox, quien agregó que al menos 44 mil personas se quedaron sin luz.
La Universidad de Alabama salió prácticamente indemne de las garras del tornado, aunque las autoridades temen que varios estudiantes que vivían fuera del campus estén en las listas de fallecidos.
“Me quedé sin habla durante unos largos 30 minutos. Es como si una bomba hubiese estallado en la Calle 15”, señaló a los medios locales Aldo Amato, un estudiante de Periodismo del centro.
El joven reconoce que en el campus no se esperaba que las tormentas causaran graves daños, ya que a principios de mes pasaron otras dos tempestades que se fueron tal como vinieron. “No puedo creer que el tornado tocara tierra”.
‘NOS SALVAMOS POR EL HORMIGÓN’
Todavía recuperándose del impacto, los supervivientes de todo el estado describen escenas de miedo mientras veían cómo las casas se iban cayendo.
“Mi baño está al otro lado de la calle. “Ha sido como un monstruo silencioso”, recordaban ayer los habitantes de Tuscaloosa ante la prensa que se desplazó a la zona.
“Estábamos en el baño agarrándonos unos a otros y agarrándonos a la vida”, dice Samantha Nail, residente en un vecindario a las afueras de Birmingham, la ciudad más grande de Alabama. “Si no hubiese sido por las paredes de hormigón, nuestra casa se hubiese caído”.
Los vecinos calculan que el 90% de los árboles del barrio de Pleasant Grove fueron derribados. “Mientras agarraba a mi hija y corríamos hacia el armario, las tormentas golpearon la casa”, señala otra mujer a los medios locales.
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