La regidora del ramo Esperanza Méndez Lara, señaló que están a pocos meses de terminar la administración y lo que menos quieren son problemas.
Dijo que en la pasada etapa de verificación vehicular muchos automovilistas se quejaron del servicio y la insistencia de los verificadores.
Por eso la semana pasada consultó con el alcalde sobre la segunda etapa de verificación, mismo que prefirió no llevarla a cabo, pese a que representa un ingreso más para el municipio ahora que se encuentran en crisis por la reducción de participaciones estatales.
“No queremos un asalto al automovilista, por eso mejor no vamos a solicitar el servicio de verificadores, el municipio seguirá brindando el servicio en el estacionamiento de la Presidencia Municipal con el apoyo del mecánico y se venderán los engomados”, comentó.
Y es que decidieron que para evitar quejas por las verificaciones, robos y hasta extorsiones, el Ayuntamiento seguirá vendiendo los engomados en 50 pesos y 30 a los de la tercera edad, campesinos y discapacitados en las oficinas y el mecánico realizará la verificación.
No se ha destacado la importancia de la revisión, ya que al cuestionarle si contaban con la maquinaria para la calculación de gases dijo que no tenían, pero a simple vista pueden identificar si el vehículo está en buenas o malas condiciones.
“Es mejor así y es que la venta de engomados es mínima, la gente casi no solicita el servicio porque están acostumbrados a ver el módulo en las avenidas principales”, finalizó.
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