Nueva Rosita, Coah. - A la edad de 91 años, el empresario neorrositense reconocido por su frase “Nueva Rosita, capital de los precios bajos”, Héctor Nisino Sáenz perdió la vida a causa de un infarto al miocardio que sufrió en su casa la tarde del lunes.

El empresario fue velado desde la noche del lunes en una capilla de la localidad y hoy miércoles, a las 20:00 horas, el párroco de la iglesia Sagrado Corazón de Jesús, Juan Manuel Riojas Martínez, oficiará una misa de cuerpo presente para posteriormente llevar a cabo la incineración, como fue su decisión antes de morir.

A don Héctor le sobreviven seis de sus hijos y su esposa Minerva Ríos de Nisino, quien a lado de su esposo forjó una familia de bien y luchó trabajando para tener un futuro digno y seguro para la familia.

Héctor Nisino Ríos, uno de los hijos, describió a su padre como un ejemplo de lucha y esfuerzo para obtener lo que uno quiere en la vida, dando siempre los mejores ejemplos agarrados de la mano del trabajo, sencillez y unión.

Detalló que su padre nació el 14 de enero de 1918 en Río Escondido, ahora ciudad Allende, Coahuila y al terminar la primaria se fue a la ciudad de Piedras Negras para estudiar dos años de comercio.

Fue a los 10 años cuando empezó a sumergirse en el campo laboral, obteniendo su primer empleo en la panadería “El Nopal”.

En 1945 arribó a Nueva Rosita y se desempeñó en el área de oficina en la empresa Azarco Mexicana, donde actualmente es Industrial Minera México, al cabo de unos años compró una mueblería que lleva por nombre sus apellidos Nisino Sáenz, para después casarse con la señora Minerva y procrear así seis hijos que hoy siguen el ejemplo de hombres trabajadores.’