Los bordones y bastones, algunos rudimentarios de madera de escaso valor, los colocaron en forma de cruz y los identificaron con los nombres de los “caídos” en la lucha por alcanzar el apoyo económico.
Además, llevaron mantas para reclamar la lentitud del Gobierno federal para otorgar el pago de 38 mil pesos que le corresponde a cada ex bracero, viuda o hijo.
“Queremos que nos paguen en vida, no cuando estemos muertos”, “No al pago a cuentagotas”, “Basta ya de mentiras y de engaños” y “Exigimos mayor rapidez a la distribución de nuestro dinero”, eran algunos de los mensajes de reclamo que portaban los manifestantes.
Francisco Ibarra Ríos, coordinador del Bracero-Proa, señaló que el movimiento realizado fue para recordar a los más de 250 ex braceros que en el 2003 iniciaron los trámites para recibir el pago por los servicios prestados en Estados Unidos y que murieron con esa esperanza en un estado de pobreza.
| Comparte ese artículo: |
|



