Saltillo, Coah.- Se insiste tanto en que padres e hijos compartan tiempo, pero entre cada brecha generacional disminuyen los puntos en común. Sin embargo, hubo un tiempo en que niños y adultos se reunieron cordialmente en torno de un mismo interés.

Ese interés se llamaba Jessica Rabbitt. Y sí, era una caricatura, porque todo parece indicar que una mujer con tal rango de perfección sólo podía ser invento del más marrano dibujante egresado de la escuela del “mil chistes”.

No sólo los atributos físicos de Jessica Rabitt—si es que se puede llamar así a las formas de una caricatura—la convirtieron en el icono sensual de los 90’s.

También fue su pose de Femme Fatale, su sofisticación y esos gruesos labios, aparecidos años antes de los de Angelina Jolie.

Una encuesta realizada en Inglaterra ha demostrado que la devoción por este bombón animado no termina.

Fuerte competencia

El segundo lugar lo ocupa otra sensual caricatura, Betty Boop, una sensual “Flapper” (termino aplicado a las mujeres emancipadas que a mediados de siglo decidieron romper con lo tradicional) cuyo vestido ajustado, voz suave y prominente escote llevó a muchos a asociarla con doña Marilyn Monroe.

Hay que decirlo: sin Betty no habría Jessica Rabbitt. Esta caricatura fue la primera en mostrar a un personaje femenino en plenitud sexual.

La tercera en la encuesta fue un personaje de la marca de chocolates Cadbury, la esposa del conejo Cadbury. Dos esposas de conejos en el conteo.

Otras mencionadas son Vilma Picapiedra, Blanca Nieves, Cenicienta y Daphne de “Scooby Doo”.

Fuera de lista

Otras olvidadas que han hecho las delicias de uno que otro nerd son la elástica, sensual y liberal Aeon Flux. Y en su estilo, aunque con un poco más de carnita, ¿qué les parecen las Sailor Scouts?

La enfermera de los “Animaniacs” se emparenta con la secretaria del alcalde en “Las Chicas Superpoderosas” en el sentido de que son tentaciones ocultas.

El personaje cuya omisión resulta imperdonable a todas luces es Cheetara, de la serie “Los Thundercats”.