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Monclova Coah.- Transeúntes, automovilistas y comerciantes, observaban desde prudente distancia el contingente de sindicalistas opositores de la Sección 147 de Mineros, que ayer, acompañados de sus respectivas esposas e hijos salieron a la calle a manifestarse contra dirigentes de ese organismo sindical.

Los trabajadores inconformes por el manejo de la política sindical y laboral, encabezados por Gerardo Salazar Balderas y Miguel Cuéllar Castillo, tenían dos años de no manifestarse en la vía pública con consignas insertadas en cartulinas, y al igual que en episodios anteriores recibieron marcación muy severa de policías antimotines, pero la jornada transcurrió sin incidentes.

La Policía cerró al tráfico vehicular en calle Ocampo entre Hidalgo y Mutualismo, donde instaló barricadas para evitar que los disidentes chocaran contra funcionarios sindicales que despachan en el recinto a escasos metros de ese punto.

También fueron cerradas las calles Zaragoza y De la Fuente, y además la Policía instaló una valla de antimotines bajo el balcón del Palacio Municipal para enfrentar alguna posible eventualidad de alteración de la paz social entre sindicalistas de grupos opuestos.

El menú de peticiones de los trabajadores incluía un freno al despido de opositores; la reinstalación de su compañero Carlos Castellanos Orozco; y un ejercicio democrático con voto secreto a puerta de factoría para renovar en la primera decena de abril el bloque “A”, del Comité Ejecutivo Local.

Niños y señoras exhibieron carteles con leyendas alusivas a sus reclamos, de que ya sea detenida la represión laboral contra sus padres y esposos, aduciendo que lo único que solicitan es elecciones libres para que los trabajadores elijan con voto secreto a sus legítimos representantes.

El contingente de la alianza opositora Unidad Democrática Obrera arrancó desde Prolongación Juárez y Pape, luego tomó Hidalgo al norte, pero al llegar a la intersección de Hidalgo y Mutualismo, los marchistas estuvieron a punto de torcer la ruta al interior del recinto sindical.

En la cancha deportiva del sindicato, alrededor de 250 militantes del grupo Democracia Sindical (Verde), el cual preside el secretario general Juan Antonio Vaquera, estaban concentrados pero no para un posible choque contra los manifestantes, sino que el motivo de su asistencia fue para pedir democracia a su líder a efecto de elegir con voto secreto el candidato oficial a la secretaría general.

Los militantes del grupo Verde se concentraron en ese lugar pese a que Juan Vaquera había declarado la suspensión de esa reunión de mesas directivas.

Al lugar acudieron los aspirantes a la candidatura para la secretaría general, Noé Armendáriz Silva, Ismael Leija Espinosa, Daniel Borrego Berlanga y Mario Pérez Rebolloso, quienes pese a la ausencia de Juan Antonio Vaquera Mendoza pidieron una elección democrática del candidato a la secretaría general.

La inquietud rindió frutos, porque los sindicalistas afines a Juan Vaquera Mendoza recibieron luz verde para desahogar abiertamente ante los trabajadores sus aspiraciones a la candidatura para la secretaría general.

De pronto, los militantes del grupo Verde escucharon el barullo proveniente de la manifestación de los opositores que se desplazaban por Hidalgo, y algunos de ellos se asomaron a la calle para ver de qué se trataba.

Fue entonces cuando los manifestantes opositores interpretaron que se trataba de una provocación e incrementaron el volumen de sus protestas proponiendo a la punta del contingente torcer al interior, pero finalmente se desistieron por recomendaciones de la Policía.

El sol pegaba de frente pero el contingente avanzó, y al notar el desplazamiento de la manifestación algunos comerciantes bajaron las cortinas de acero de sus negocios.
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