Así lo dio a conocer el secretario de Medio Ambiente de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en este municipio, al indicar que el resto de los trabajadores del campo siguen en la actividad “por amor a la profesión, pero con todas las carencias y necesidades posibles”.
Tal situación, expuso Alfonso Orona, ha propiciado que la siembra y el cultivo en La Laguna ya no sean característicos, pues los ejidatarios optan por ofertar sus propiedades, así como los derechos del agua y a costos muy bajos.
“Aquí era la cuna del reparto agrario y no se vendieron por gusto, simplemente no pudieron con el capitalismo y el crecimiento de las empresas agrícolas, los fueron consumiendo”, dijo.
| Comparte ese artículo: |
|



