Kurt Donsbach, quien daba tratamientos alternativos en su clínica justo al sur de la frontera, permaneció sentado y cabizbajo mientras el juez de la Corte Superior del condado de San Diego, Charles Rogers, lo amonestaba por suministrar mezclas de drogas cuyo uso no estaba aprobado en Estados Unidos.
"La medicina alternativa no es lo que está a juicio en este caso, sino el señor Donsbach", dijo el juez.
En diciembre, Donsbach, de 75 años se declaró culpable de ejercer la medicina sin licencia, vender drogas con etiquetas falsas, cometer robos agravados y portar un arma siendo una persona que había cometido un delito grave.
Cuando Donsbach se declaró culpable, el juez indicó que la pena máxima sería de un año de prisión, en parte tomando en cuenta la edad del acusado.
El juez programó una audiencia para el 6 de junio, a fin de analizar las compensaciones para las víctimas.
El tratamiento dado por Donsbach en el 2006 a Coretta Scott King, la viuda del activista por los derechos de los negros, no fue parte del caso. Pero otras personas relataron haberse sentido traicionadas por las promesas de una cura rápida y milagrosa, luego de buscar atención en la clínica, ubicada en Playas de Rosarito.
Anita Soos, quien visitó la clínica en el 2011 para ser atendida por un problema de artritis, dijo que tomó medicamentos combinados con esteroides peligrosos, lo que le causó migrañas durante años.
"He quedado, contra mi voluntad, apresada por varios problema de salud que nunca quise tener", dijo Soos, de 62 años.
| Comparte ese artículo: |
|



