Piedras Negras, Coah.- Hace casi un año que inició la lucha del joven Brayan Daniel Barrera Quintero contra la leucemia; fue el 2 de enero cuando -antes de cumplir 16 años de edad- le dieron el diagnóstico de su enfermedad y el 5 de enero cuando recibió el tratamiento por primera vez.

En vísperas de cumplir su primer aniversario como sobreviviente de cáncer, Brayan, un joven estudiante de bachillerato en el CBTIS 34, menciona que le gustaría celebrar la ocasión en una fiesta junto a sus amigos de la colonia.

Después de que en estas fechas, el año pasado, su enfermedad lo mantenía entre la vida y la muerte, actualmente se siente bien en lo físico y lo refleja; aunque las quimioterapias continúan en espera de que esta próxima semana sea la última.

Y este domingo, Brayan Daniel viaja al hospital regional del ISSSTE en Monterrey, lugar que desde hace 11 meses y medio ha visitado en reiteradas ocasiones para recibir su tratamiento.

Su mayor deseo es que le notifiquen su alta, poder estar de regreso antes de la celebración de Noche Buena y ya no tenga que viajar en enero otra vez.

Brayan se expresa con tono juguetón cuando se le pregunta cómo ha enfrentado esta experiencia, su respuesta es tajante y sin rodeos responde “normal”, mientras con humor bromea de su aspecto, luego de haber ganado algunos kilos a consecuencia del medicamento.


Leucemia linfoblástica aguda


La leucemia linfoblástica aguda es el tipo de cáncer más común en niños y adolescentes que afecta la sangre y la médula ósea, en donde una gran cantidad de células madres se convierten en glóbulos blancos o linfocitos anormales, incapaces de combatir eficazmente las infecciones, afectando la producción de glóbulos rojos, blancos y plaquetas sanas que forman parte del componente de la sangre.

Dentro de los síntomas más frecuentes sobresale la fiebre, el agotamiento, dolor de huesos y sangrado, así como la aparición de moretones sin razón aparente.
El éxito del tratamiento y las posibilidades de recuperación de los pacientes con esta enfermedad es optimista, con una adecuada terapia farmacológica o quimioterapia y en algunas ocasiones radioterapia o trasplante de médula ósea.

Sin embargo, a pesar de los efectos secundarios que se derivan de este tipo de tratamientos, Brayan ha sabido enfrentar con actitud este proceso.

“En el hospital en Monterrey las enfermeras ya lo conocen muy bien, cuando va a su quimio le llaman para que anime a otros pacientes; la hace de papá de los demás niños, les habla para motivarlos y hacerles más llevadera su estancia en el hospital”, señaló su abuelita María Elena Leyva.


Lo visitan maestras

Esta semana, atendiendo el llamado de “Tejiendo Vidas con Esperanza”, al ser Brayan el décimo beneficiario del GAC dentro de este proyecto, un padre de familia del CBTIS 34 que perdió a un hijo, estudiante de ese plantel, llamó al domicilio de Brayan para saludarlo y ofrecerle su respaldo.

A dicho gesto se sumó el de dos maestras de la secundaria Técnica 38 en donde cursó la secundaria, que despertó el asombro del joven y su familia cuando cada una de las docentes le entregaron un donativo que utilizarán para los gastos del viaje que realiza hoy a Monterrey, ya que este lunes es su internamiento para estar de regreso el 22 de diciembre.

Del Grupo de Apoyo a Personas con Cáncer también recibieron una aportación para viáticos, mientras ayer, junto a su abuelita, sus hermanos y su tío Juan Carlos Quintero, realizaron una venta de platillos.

Por su parte, Marcos Quintero Jasso, abuelo de Brayan, reconoció el temple de su nieto para enfrentar su enfermedad con mucho valor y naturalidad, a casi un año de haber iniciado la lucha que lo mantiene adelante.
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