Papandreou —que el pasado viernes logró, por estrecho margen, un voto de confianza del Parlamento— explicó que renunciará tras conformar el gobierno de unidad.
Esto tranquilizó ligeramente a Europa y le quitó presión a la economía del continente.
La UE se reunirá hoy en Bruselas para recordarle a Grecia que no le dará un céntimo más si no cumple con los ahorros prometidos y refuerza su sistema financiero.
Esta serie de exigencias se han recrudecido después de que Papandreou anunciara un referendo sobre el rescate de la UE y posteriormente reculara.
A Grecia le urgen 11 mil millones de dólares para no caer en impagos a mediados de diciembre. El rescate total planeado asciende a 180 mil millones de dólares.
Grecia espera nuevo gobierno
La zona euro recordará a Grecia durante una reunión que se celebrará hoy que no recibirá un céntimo más, si no se compromete a cumplir los ahorros prometidos y se pone a trabajar para reforzar su sistema financiero para evitar que la crisis se contagie a Italia.
En respuesta, Giorgios Papandreou, primer ministro de Grecia, y el líder opositor, Antonis Samaras, llegaron a un acuerdo sobre un nuevo gobierno de coalición, informó ayer la oficina del presidente del país.
El pacto se produjo después de que ambos sostuvieran conversaciones con el presidente Karolos Papoulias dentro de los esfuerzos por romper con el estancamiento político y largas discusiones sobre la formación de un gobierno de unidad nacional, exigido por los socios europeos de Grecia.
Papandreou renunciará al cargo una vez conformado el gobierno de coalición.
Entre sus posibles sucesores, la prensa griega menciona a Lukas Papadimos, ex vicepresidente del Banco Central Europeo (2002-2010), y al actual ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, quien habría convencido al premier de revirar en su propuesta de referéndum.
Papandreou reiteró ayer que no encabezará el nuevo gobierno de la coalición.
Tras una semana de vaivenes, en la que la zona euro ha vuelto a estar a punto de saltar por los aires, los ministros de Finanzas de la Eurozona se reunirán hoy en Bruselas.
La retirada del proyecto de referéndum del primer ministro griego que pretendía consultar a la población sobre el segundo plan de rescate del país acordado el 27 de octubre, provocó el alivio de los socios europeos de Atenas, que dudaban de un resultado positivo de esa consulta.
“Está claro que este gobierno pasará el bastón de mando, pero no lo pasará al vacío, lo pasará a un nuevo gobierno si nos ponemos de acuerdo, y espero que esto ocurra pronto. Y cuando digo pronto, significa hoy, no mañana”, informó el primer ministro a través de un comunicado oficial.
Asimismo, el líder del gobierno de Atenas aseguró que las próximas elecciones en Grecia no deben llevarse a cabo antes de que el rescate de la zona euro sea probado en el Parlamento.
La crisis política, aseguraron especialistas, de no resolverse rápidamente, pone en peligro un nuevo plan de rescate de 130 mil millones de euros (180 mil millones de dólares) acordado el 27 de octubre.
La eurozona, al igual que otro de los principales acreedores, el Fondo Monetario Internacional (FMI), desea compromisos firmes antes de cualquier nuevo pago a Grecia, incluido uno de ocho mil millones de euros pendientes del primer plan de rescate acordado en 2010.
Hace dos semanas Bruselas autorizó ese pago, pero lo condicionó al visto bueno del FMI y esta entidad no se ha pronunciado. Entre tanto, la situación ha cambiado.
Cambios
Después de sorprender y consternar al mundo con el anuncio de un referéndum nacional sobre el rescate internacional para su país, Grecia ha vivido una semana de máxima tensión y confusión acerca del futuro de su gobierno, con crecientes voces pidiendo la dimisión de Papandreou.
El primer ministro se mostró dispuesto a ceder el poder tras sobrevivir el pasado viernes a duras penas un ajustado voto de confianza en el Parlamento local.
Para lograrlo, el jefe del Gobierno prometió un gobierno que pueda aprobar con una amplia mayoría parlamentaria las impopulares medidas de austeridad que conlleva el último rescate pactado con los socios europeos a fines de octubre en Bruselas.
Sólo bajo esa promesa consiguió recuperar el apoyo de varios disidentes del grupo parlamentario de su Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok), que le dio sus 153 votos en la Cámara de 300 escaños.
En una semana
El nuevo gobierno de coalición jurará y enfrentará un voto de confianza dentro de una semana, si todo va de acuerdo a los planes, informó ayer el portavoz del Gobierno griego, Ilias Mossialos.
“Hoy fue un día histórico para Grecia”, se señaló en la prensa.
En tanto, el euro mostraba ayer por la noche leves cambios contra el dólar , después del acuerdo entre Giorgios Papandreou y Antonis Samaras.
El euro se situaba en 1.3781 dólares al inicio de las operaciones de la región Asia-Pacífico, frente a los 1.3764 dólares del cierre de la última jornada en Nueva York.
“Seguimos en el mismo punto, es decir, que los griegos deben probar que van a cumplir realmente estas condiciones”, advirtió ayer el primer ministro belga, Yves Leterme, en declaraciones al canal de televisión RTBF.
Urgen recursos
Sin un pago rápido de ocho mil millones de euros (11 mil millones de dólares), Grecia quedará en situación de suspensión de pagos de sus pasivos a mitad de diciembre.
Además del caso griego, la eurozona tratará hoy de reforzar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), una medida acordada a finales de octubre con el fin de evitar el contagio de la crisis de la deuda a España e Italia sobre todo.
Los dirigentes de los 17 países de la zona euro acordaron ampliar ese fondo a 1.4 billones de dólares, convirtiéndolo en un mecanismo de garantía que incite a los inversores a prestar a los países más frágiles.
A este dispositivo se deben añadir uno o dos mecanismos, uno de ellos adosado al FMI que acogería las contribuciones de los países emergentes.
De hecho el FMI estará presente también en la reunión del Eurogrupo que se celebrará hoy por la tarde en Bruselas.
El problema es que los países emergentes no han realizado ninguna promesa de contribución a la zona euro durante la cumbre del G20, que se celebró esta semana en Cannes, en el sureste de Francia.
“La idea inicial era que (el FEEF reforzado) estuviese listo a finales del año, pero hay una voluntad de acelerar los trabajos vistas las incertidumbres de los mercados, la situación en Grecia, la disparidad de tasas” en el seno de la zona euro, explicó una fuente europea.
Roma se encuentra bajo presión de los mercados.
Sus reformas van a ser supervisadas por el FMI, que incluso ha propuesto una ayuda financiera que el jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, ha rechazado.
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