Piedras Negras, Coah.- A 17 años de firmado el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, uno de los rubros que ha sido más afectado es el agropecuario, afirmó Juan Antonio Osuna Cárdenas.

Al firmarse el TLCAN, se juró y perjuró que el objetivo era beneficiar al pueblo mexicano con precios menores en diferentes artículos; el consumidor todavía espera cumplan.

El empresario agrícola de Nava, quien inició en esta actividad a los 18 años de edad, afirmó que poco a poco el encarecimiento de los insumos hace incosteable esta actividad.

A manera de ejemplo señaló que hace un par de años la tonelada de trigo se les pagaba a 4,750 pesos, y en la actualidad el precio se mantiene en 2,500 pesos de este producto.

En el maíz la historia es igual, pues de 3,000 pesos que se les pagaba la tonelada, a la fecha solamente se cotiza en 2,400, lo cual también significa una merma considerable.

A lo anterior debe agregarse los desproporcionados incrementos en los fertilizantes, mano de obra, las refacciones y principalmente el diesel que es indispensable en el campo.

Lamentablemente la tarjeta agropecuaria que a partir del 2004 otorgó el Gobierno federal, subsidiaba el 50 por ciento del costo del diesel, y actualmente se dan solo dos pesos.

Osuna Cárdenas señaló que solamente en la electricidad se mantiene una tarifa acorde, misma que se aprovecha en las operaciones de bombeo para el riego de las siembras.

En el Procampo también se han constatado los fracasos al ser insuficientes los apoyos y al mantenerse estos “congelados”, en detrimento de quienes producen alimentos aún.