La joven padece de tumoración múltiple tanto en cabeza como en el cuello, lo cual la ha llevado a una primera operación hace unos meses en Saltillo.
Sin embargo, le faltan muchas intervenciones, dado que si no se realizan tiene el riesgo de perder sus facultades motrices.
“La ayuda que ha recibido Mariana gracias al proyecto del GAC ha sido enorme”, resalta su padre don Juan Vega.
“Por su enfermedad y los gastos no habíamos podido dar mantenimiento a la casa, a su cuarto, pero ahora hasta vitropiso le pusieron, lo pintaron y ella está de mejor ánimo”, subraya don Juan, quien enfatiza que el ver así a su hija con mucha fortaleza para enfrentar su enfermedad lo reconforta.
Don Juan se ha dedicado a cuidar a sus hijos él solo y así fue como al momento de saber de la enfermedad de Mariana, buscó todas las posibilidades para que fuera operada.
Sin embargo, al no contar con un servicio médico de seguridad social descubrió que las operaciones traspasaban por mucho sus ingresos y sus bienes.
Y es precisamente a ellos, en la víspera de Navidad, a quienes agradecen.
“Es un reconocimiento a todas las personas que durante el año que termina nos brindaron su apoyo material y espiritual, lo cual hizo posible dar seguimiento al tratamiento de mi hija”, enfatiza don Juan.
“Agradezco al Grupo de Apoyo a Personas con Cáncer (GAC), al doctor Arturo Botello Méndez, a la doctora Tello, al profesor Juan José de León, señora Marissa Castro, Greta y Manuel Cota Lorayne, señora Bres, radiodifusora La Consentida y a todas las personas y empresas que de forma anónima nos hicieron llegar la ayuda”, agrega.
Don Juan sólo pide a Dios ahora poder tener vida y salud para seguir apoyando a su hija en la lucha por abatir su enfermedad.
Destaca que mediante el proyecto de Tejiendo Vidas con Esperanza, algunas carencias materiales de su casa han sido apoyadas.
“Construrama Che Che, Santa María pisos y acabados, señora Lourdes y el señor Rigoberto Cantú les agradezco a todos su calidad humana y les deseo que Dios les conceda vida, salud y libertad, reciban un caluroso abrazo fraternal de parte de mi hija y mía, yo estoy para servirles”, comentó.
Y es que tras la remodelación de la recamara de Mariana, quien destaca sentirse muy feliz y con muchos animos para enfrentar su enfermedad, han empezado a contruir un baño.
La vivienda ubicada en la colonia San Joaquin, solo cuenta con una letrina y esto ha sido de gran dificultad para cuando Mariana estuvo recuperándose de su operación.
Por ello, gracias al apoyo, se ha podido empezar la construcción de un baño para Mariana, aunque aun le faltan muchas cosas.
Mientras tanto, siguen en su lucha por sacar adelante a Mariana y que ella con salud pueda culminar sus estudios.
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