Es más el daño que causa ese hurto, en la tira de miles de litros de agua mientras que se taponea la tubería que cortaron para poder llevarse un medidor de agua, si es que los dueños de la vivienda están, de lo contrario, es hasta cuando regresen que tomen cartas en el asunto para remediar la situación, y encuentren al plomero.
El Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento de Acuña, recibe en una semana más de 15 solicitudes de medidores nuevos, a raíz, del latrocinio que se ha estado presentando en contra de viviendas. Sin embargo, ayer, en el sector oriente de la ciudad, una cuadrilla recibió 10 reportes de reposición de medidor.
Un medidor de agua nuevo cuesta al usuario 550 pesos, que será cobrado mediante el recibo en una sola exhibición. Pero al costo, se añade que de 24 a 72 horas, la familia afectada estará sin agua, pues es el tiempo en que se dará la reposición del medidor.
Andrés Patiño de la Garza, subgerente de SIMAS, afirmó que han bajado considerablemente las denuncias por robo de medidores, ya que los nuevos son de plástico y a esos no hay nada que se le pueda sacar en dinero por metales.
Los que corren peligro son los medidores viejos, por lo que la ciudadanía debe tomar providencias y asegurarlos, para que los ladrones “no se salgan con la suya” y con el medidor.
Desde hace tres meses, aproximadamente, SIMAS procedió a que los nuevos medidores fueran de plástico, precisamente para evitar los robos.
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