Saltillo, Coah.- El suicidio juvenil ya puso en fase de alerta a las autoridades de Coahuila después de que hace unos días dos estudiantes de secundaria decidieron quitarse la vida, por lo que ahora llevarán a las escuelas programas para fortalecer la autoestima, promover el amor por la vida y combatir la depresión.

“Es preocupante enterarnos de estos acontecimientos de los dos estudiantes, y sobre todo porque son personas que podían tener más conocimiento, y esto nos pone las antenas con mucha alarma”, dice Jorge Núñez Aguirre, titular del Instituto Coahuilense de la Juventud.

Comenta que el secretario de Gobierno le ordenado coordinarse con el secretario de Educación y Cultura para desarrollar e implementar un programa que permita coadyuvar en la prevención del suicidio.

“Hemos hecho grandes avances, grandes esfuerzos. No estamos seguros de que se va a terminar de tajo, pero tenemos que hacer grandes esfuerzos, así que instrumentaremos capacitaciones en las escuelas. Ya contamos con la autorización del secretario de Educación”, informó Núñez Aguirre.

De enero a la fecha, más de 17 mil personas han sido atendidas por situaciones que tienen que ver con problemas psicológicos, comenta Ana Celia Delgado Rodríguez, psicóloga con maestría en Desarrollo Humano.

“Penosamente lo vi en los medios, ¿qué está pasando ahorita? Están faltando diversos aspectos, diversos factores, y no quiero juzgar estos dos casos; pero sí hemos detectado que falta atención de las familias hacia sus integrantes; hay mucha disfuncionalidad; además afecta mucho a los jóvenes, quienes están en la adolescencia y experimentan cambios hormonales”, explica la especialista.

Asegura que esos más de 17 mil casos tienen que ver con la atención preventiva, e incluso terapias que se brindan no sólo a estudiantes, desde jardín de niños hasta universidad, sino también con sus familias.

La estrategia, explica Núñez Aguirre, será enfrentar el problema con los jóvenes, a quienes se les quiere dejar bien claro que el suicidio es una salida falsa, y trabajarán en la difusión de mensajes que permitan fomentar los lazos familiares.

“Vamos a estar preguntando tres cosas básicas: señor padre de familia, ¿ya platicó con sus hijos? Señor padre de familia, ¿ya sabe en dónde están sus hijos? Y al joven le vamos a preguntar: ¿Ya platicaste con tus padres?

“Es una problemática gravísima; necesitamos más interacción entre los padres de familia y los maestros”, indica el director del Icojuve.

Delgado Rodríguez, quien es la encargada del Centro de Atención Integral Familiar (CAIF) instalado en el Icojuve, invita a todos aquellos que requieran terapia a acudir a las oficinas de cualquier CAIF.

El director del Icojuve advierte que, según cifras de la Organización Mundial de la Salud, el grado de incidencia apunta a que en algún momento la depresión será la primera causa de muerte en el mundo.

Ante todo ese panorama, y lo sucedido con los dos estudiantes, el programa combatirá además el sedentarismo, pero también intentarán involucrar a los padres de familia pare reforzar las acciones. Por su parte, Delgado Rodríguez añadió que cuentan con un taller de depresión activo para ayudar a las madres de familia.

EVITANDO SUICIDIOS

Manteniendo abiertas las puertas del CAIF-Icojuve es como la psicóloga Delgado Rodríguez busca ofrecer la ayuda a quienes la necesitan, una ayuda, cabe destacar, totalmente gratuita.

“Durante la adolescencia la mente es tan compleja que los jóvenes viven en altibajos; sufren por ello depresión, y nosotros lo que les tenemos que decir es que valen y que no deben frenarse por los malos momentos”, detalla.

Asegura que los maestros de las escuelas están preparados para detectar personas en crisis; pero además, en cada centro educativo hay psicólogos cuya prioridad es supervisar a los estudiantes.

“Los muchachos son transparentes –explica–; si anda triste y raro, si ha estado faltando mucho, está faltando con tareas, tiene bajas calificaciones, esos son indicadores de que la persona anda mal”, y aclara que el personal que imparte clases tiene formación en Psicología.

LA DEPRESIÓN

Un episodio depresivo típico, tanto en casos leves, como moderados o graves, se caracteriza porque el paciente sufre un decaimiento de ánimo con reducción de su energía y disminución de su actividad.

Sufren deterioro de la capacidad de disfrutar, del interés y la concentración; además padecen cansancio frecuente, incluso cuando se realizan esfuerzos mínimos.

Sufren también perturbación del sueño y disminución del apetito. Decae la autoestima, la confianza en sí mismos y el enfermo experimenta ideas de culpa o de inutilidad, incluso en formas leves.

El depresivo despierta con varias horas de antelación a la hora habitual; hay un marcado retraso psicomotor, existe agitación y pérdida del apetito, de peso y de la líbido.

EL PANORAMA NACIONAL
BBC MUNDO

Debido a problemas económicos, al consumo de drogas y a un aumento en padecimientos mentales, cada vez son más los jóvenes mexicanos que se quitan la vida, indican datos oficiales.

De hecho, el suicidio es ahora la tercera causa de muerte en las personas de entre 15 y 29 años en México.

La última encuesta del Instituto Nacional de Psiquiatría (INP), efectuada en 2007, reveló que al menos 6 millones de personas pensaron en suicidarse en México, una cantidad mayor a la de países europeos como España y Alemania.

Es un dato que alarma, le dijo a BBC Mundo Guilherme Borges, investigador del INP, sobre todo porque los jóvenes son la población más afectada.

“Esta combinación, de crecimiento constante en el número de afectados y la conducta suicida mayor a la de países industrializados, es algo que verdaderamente nos preocupa”, advirtió.

POBLACIÓN VULNERABLE

En comparación con otros países, México tiene una tasa baja de suicidios consumados, es decir, personas que consiguen quitarse la vida.

El porcentaje en Estados Unidos, por ejemplo, es de 12 por cada 100 mil habitantes, mientras que en México el promedio es de cuatro por esa misma cantidad.

Pero lo más grave es la tendencia creciente de jóvenes que han pensado en su propia muerte o que incluso hicieron planes para suicidarse.

De acuerdo con estadísticas oficiales, tres de cada 10 mexicanos tiene entre 15 y 29 años de edad, y para 2012 la proyección es que habrá 36 millones de personas en este rango de edad.

EL FACTOR ECONÓMICO

El crecimiento de suicidios entre jóvenes mexicanos es un proceso que se inició hace varias décadas, explicó el investigador.

Desde entonces cambió el modelo de familia tradicional en el país, que solía incluir a varios hijos viviendo con sus padres y a veces con tíos y abuelos.

Ahora en la mayor parte de los hogares hay uno o dos hijos, que frecuentemente viven con sólo uno de sus padres.

A la nueva estructura social se sumaron otros elementos, como el aumento de la violencia, el consumo de drogas y las dificultades económicas del país.

Estudios del Instituto de Psiquiatría indican que entre 1970 y 2007 el número de suicidios en México aumentó 275%, cuatro veces más que el promedio mundial.

PROBLEMAS MENTALES

Además de las causas sociales, un elemento adicional es el incremento en las enfermedades mentales. El INP ha encontrado que el 10% de la población (unos 11 millones de mexicanos) tiene algún trastorno de esta naturaleza, como esquizofrenia o depresión severa.

Es uno de los factores centrales en el aumento de suicidas, indicó el especialista.

“El 90% de quienes intentaron quitarse la vida tenía antecedentes de padecimientos mentales o de consumo excesivo de alguna sustancia”.

Estudios del Instituto Nacional de la Juventud revelaron además que entre la población que piensa suicidarse las mujeres lo intentan con mayor frecuencia, aunque su porcentaje de muertes es menor que el de hombres.

LOS FACTORES DE LA DEPRESIÓN

Genéticos. De acuerdo con investigaciones, un factor genético está implicado claramente en el desarrollo de los trastornos del estado de ánimo, aunque el patrón de transmisión genética sigue mecanismos complejos. Resulta imposible excluir los efectos psicosociales no genéticos, los cuales desempeñan un papel causal en estos trastornos, al menos en algunas personas.

Psicosociales. Los acontecimientos estresantes preceden con más frecuencia a los primeros episodios de trastornos del estado de ánimo que a los episodios posteriores. Una teoría advierte que el estrés que acompaña al primer episodio produce cambios a largo plazo en la biología cerebral.

Pautas para el diagnóstico de la depresión.

» Estado de ánimo bajo o tristeza
» Pérdida de interés o capacidad de disfrutar

Síntomas asociados
» Trastornos del sueño
» Culpabilidad o baja autoestima
» Astenia o pérdida de energía
» Falta de concentración
» Trastornos del apetito
» Pensamientos o actos suicidas
» Agitación o enlentecimiento de
los movimientos del habla
» Disminución de la líbido

COMBATIR LA DEPRESIÓN

La depresión puede afectar varias áreas de su vida, así que lo recomendable es introducir cambios específicos en su estilo de vida, entre ellos, hacer ejercicios físicos, pedir apoyo a amigos y familiares, tratar de encontrar más oportunidades y actividades sociales en las que se pueda participar.



Sugerencias:

» Respirar con la boca cerrada y sacar el aire lentamente con la boca. El oxígeno es muy importante para las necesidades del cuerpo. 


» Tratar de caminar diariamente en sesiones de 30 a 50 minutos. 


» No enojarse; ser prudente.

» No encerrarse, eso deprime y fatiga.

» Masticar bien los alimentos, evitar tragar de prisa. 


» No automedicarse.

» Recordar que la vida es el regalo más grande que Dios nos dio y no tiene precio.

» Mantener la comunicación familiar. 


» Comer en armonía con su familia. 


» Vencer el egoísmo en todo tiempo. 


» Expresar temores, frustraciones y miedos.

Decálogo contra la depresión:

» Desarrolle intereses.

» Es importante para la salud mental; genera autoestima y desarrollo la felicidad.

» Manténgase positivo. Acepte la tristeza y el sufrimiento como partes normales de la vida.

» Solucione los problemas personales. No se deje vencer, busque soluciones.

» Haga una vida social positiva. Desarrolle y comparta intereses o actividades con sus amigos.

» Detenga el mal comportamiento. Evite comer y gastar en exceso, no abuse de sustancias adictivas ni tenga sexo sin amor para sentirse mejor.

» Sea realista. Aprenda a aceptar la situación, pero no llegue al extremo de ser conformista.

» Haga cambios. Sustituya sus pensamientos por positivos, cambie malos hábitos.

» Conviértase en activo. El ejercicio y una nutrición adecuada ayudan mucho.

» Corrija su dieta. El hambre y el consumo en exceso son formas de reprimir sentimientos, evítelos.

» Controle su pensamiento. Elimine la palabra depresión.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb
Comentarios