Tags: región sureste, ramos arizpe, coahuila, cañón de hipólito







Ramos Arizpe.- Debido a la crisis agropecuaria que se vive en la Región Sureste, agonizan las dos actividades productivas que por tradición se han desarrollado en el semidesierto coahuilense, como lo son el tallado de lechuguilla (para elaborar la fibra de ixtle), así como la quema de la candelilla (para la producción de cera), pues la grave sequía, por primera vez en muchos años, está acabando incluso con estas dos plantas, las cuales se caracterizan por necesitar muy poca agua para subsistir.

La lechuguilla ya no se puede trabajar, pues la escasez de lluvias ha modificado su consistencia natural, mientras que ante la falta de agua es imposible conseguir el vital líquido para hervir la candelilla como parte del proceso.

Frente a este panorama, las familias que por generaciones han subsistido con dichas actividades productivas han tenido que emigrar a la ciudad para sobrevivir, y para Francisco Castillo García el anuncio de apoyos extraordinarios para el campo es su única esperanza.

Representante de los candelilleros e ixtleros del Cañón de Hipólito, reconoció que si bien la intensa sequía no es responsabilidad de ninguna autoridad, ahora que el campo se encuentra en desastre es urgente que aterricen los programas de apoyo.

En este sentido, señaló que si bien se han anunciado millones de pesos para enfrentar la sequía, las familias del campo tienen la esperanza de que se implementen programas de jornales, que se lleven a cabo obras para captar agua para cuando llueva, así como complemento alimenticio para los animales y despensas para las familias que no tienen de qué vivir.

Detalló que como nunca antes, la planta de lechuguilla está seca y es imposible su tallado, y que esta fuente de trabajo está prácticamente muerta.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb
Comentarios