Saltillo, Coah.- “Si tuvieras fe como un granito de mostaza…” con ese canto y al ritmo de las baterías inicia el desfile de botargas para entrar bailando a la misa de niños en Fátima donde conmemoraron ayer el bautizo de Jesucristo o la tradicional levantada del Niño Dios.

Se trata de una forma diferente de hacer misa, donde los niños no están estáticos, sino que son dinámicos y muy a su forma, respetuosos de Dios.

Hanna Montana, Mickey Mouse, Bella y Tiger son parte del elenco de personajes que llegan saludando a los pequeños, quienes luego de la introducción del padre Chuy Pedro juntan sus manitas para pedir perdón si es que se portaron mal.

Así es la misa de 11:00 en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima desde hace tres años, aunque hoy por hoy es de las que tienen más audiencia, pues hasta los pasillos se llenan porque allí según el padre se trata de emplear también la pedagogía.

“La idea de traer personajes surge para que sea un poquito más atractiva para los niños y aplicando la sicología y pedagogía infantil para que puedan entender la misa y se sientan a gusto, que se sientan en la casa de Dios y vayan amando a la Iglesia como es, una comunidad abierta” señala el sacerdote Chuy Pedro Oyervides Carrillo quien ha roto los esquemas de la Iglesia católica para adecuarla a los adultos, niños y jóvenes.

Ayer la misa fue especialmente diferente, porque celebraron el bautismo de Jesucristo, con el cual se recibe el Espíritu Santo, este que los niños reconocen como al paloma banca que los impulsa a dar amor. A cada pregunta del sacerdote, una respuesta en coro de los niños, en el ofertorio papás y mamás se ocuparon de revisar sus bolsas para dar la ofrenda, mientras que los niños no pararon de bailar para pasar al momento más importante: la consagración.

Lo niños no vieron desde lejos cómo el padre alzaba las hostias, sino que se arremolinaron alrededor del altar para participar del cuerpo y la sangre de Cristo.