El problema de pandillerismo afecta a la colonia desde hace muchos años, ya que las generaciones de vándalos perduran, mientras que niños de 12 y 13 años comienzan a reunirse en pandillas.
Los residentes afirmaron que un grupo de adolescentes se reúne desde hace un año en la esquina de las calles Meza de Arizpe y Meza del Centro, la queja es que los jóvenes hacen escándalo casi todos los días y se quedan hasta las 12 de la noche. Debido a la corta edad de los revoltosos, 12 o 13 años, los vecinos han tenido confianza de pedirles que bajen el volumen de la música o que moderen su voz, sin embargo, los menores se muestran agresivos con los vecinos.
Irene Cabrera comentó: “Hay gente que tiene que ir al trabajo temprano o los niños no se pueden dormir; sí les decimos que no hagan escándalo, pero se enojan, se alebrestan con uno”.
También hay pandilleros mayores de edad que acostumbran inhalar pegamento amarillo en la vía pública, a plena luz de día: “Donde quiera se juntan, en todas las esquinas”, expresó Lorena Morales.
Uno de los lugares es un predio que está lleno de escombro y piedras grandes que usan para sentarse, incluso tienen como guarida una casa abandonada que está rodeada de viviendas.
Los colonos temen por su seguridad, ya que los sujetos sacian sus vicios en plena calle, se comportan agresivos con los transeúntes y frecuentemente ocasionan riñas con palos y botellas.
Cuando ocurren situaciones de este tipo, los habitantes llaman al Servicio de Emergencia 066, pero cuando llega la ayuda, las patrullas no logran entrar porque los vecinos tienen invadida la calle con sus vehículos.
CALLES ANGOSTAS
La mayoría de las arterias de la colonia son muy angostas, a pesar de eso hay vecinos que estacionan camiones y camionetas en doble carril, lo cual deja intransitable la calle para otros vehículos.
Esa situación origina otras complicaciones, Mary López, habitante, recordó: “El año pasado estaba recién operada y tenía que caminar toda la cuadra para tomar un taxi porque no podían entrar hasta afuera de mi casa”.
Agregó que su esposo está enfermo y que tampoco las ambulancias logran entrar en situaciones de emergencia, o por ejemplo, el camión de la basura no entra y como consecuencia las bolsas son olvidadas fuera de las viviendas por mucho tiempo.
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