México.- El arzobispo primado de México, Norberto Rivera Carrera, exhortó a cambiar y aceptar las enseñanzas de Cristo para hacer de la Cuaresma un tiempo de salvación.

Durante la homilía que ofreció desde el altar mayor de la Catedral Metropolitana con motivo del Miércoles de Ceniza, que marca el inicio de la Cuaresma, el jerarca católico explicó el significado evangélico de ese periodo tan especial para los católicos.

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Rivera Carrera indicó que ese tiempo debe implicar un cambio profundo en las actitudes y conductas de los seguidores de Cristo, pues no se trata sólo de asumir ritos superficiales sin trascendencia.

“La Cuaresma no consiste en dejar de comer carne o sustituirla por pescado ni cambiar a una dieta de romeritos o chiles rellenos, sino en un cambio de vida que significa ayudar a los pobres, hacer obras de misericordia y abrazar las enseñanzas de el Salvador”, subrayó.

Planteó que los sacrificios como el ayuno y la abstención son bienvenidos únicamente en el sentido de que sirven para ahorrar tiempo y recursos que pueden utilizarse en beneficio de los más necesitados.

Externó que para los verdaderos cristianos la Cuaresma, que inicia de manera formal este día con la imposición de la ceniza, es un momento de reflexión para tomar otros caminos, cambiar el corazón y la vida y empezar una renovada senda siguiendo los caminos de Cristo Jesús.

El cardenal subrayó que la violencia que se ha registrado en muchas partes del país es fruto no de los maleantes, sino del abandono de los principios señalados por el salvador.

“Este tiempo de calamidades se explica más bien porque en la sociedad, en la familia y las personas se han seguido caminos torcidos alejados de la palabra de Dios”, recalcó.

Advirtió que los cambios que se requieren para tomar el camino de la salvación no se refieren a cambios superficiales sobre ritos o dietas sino a cambios profundos de actitud y de vida.

El jerarca religioso insistió en que los 40 días que dura la Cuaresma deben ser de reflexión y cambio para aceptar a Cristo resucitado y en caminar la vida de los hombres por un sendero nuevo.
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