El 28 de octubre le entregarán la medalla por estos méritos, día en el cual también cumple años y la mueblería a su cargo llegó el pasado mes de junio a los 50 años de vida en una de las calles con bastante historia en el Centro de Saltillo, ciudad que lo vio crecer y para lo cual no se detiene en decir orgullosamente: “lo amo. Amo a mi ciudad, amo a mi gente, al comercio, a los canacos. Soy parte de esto y en mi quehacer cuantas veces pueda hacer una propuesta para mejora de Saltillo, lo voy hacer”, dijo.
La mueblería tiene abolengo porque es prácticamente una herencia de su padre.
“Es de familia, esta mueblería la inició mi padre, don Porfirio Gutiérrez González, en compañía de mi madre, María de Jesús, junto con mi hermano Ricardo. En 1961 termino la secundaria en el Colegio Zaragoza y tengo la oportunidad de trabajar y estudiar y conseguimos en la calle Padre Flores y formalmente me doy de alta en Hacienda y a desarrollarla”, dice.
Recuerda que en 1966 contrae matrimonio con María Elena Rodríguez Flores, con quien procrea cuatro hijos: Armando, María Elena, José Antonio y Alejandra. Ahora tiene 8 nietos.
Su padre, originario de Sierra Mojada, llegó a la región. Muchos de sus familiares son de Santa María, en Ramos Arizpe, y empezaron a irse a varias partes.
“Se acabó la bonanza ahí y empezaron a desbalagarse y mis abuelos se fueron a Sierra Mojada, pero vivían en La Esmeralda, en las minas de plata. Mi padre se viene acá a Saltillo y comenzó a vender calzado casa por casa, y combinó los muebles, pero le gustó más el calzado y tuvo una zapatería, La Cadena, que fue una de las principales de la ciudad”, dijo.
Recuerda que creció entre zapatos, colchones y muebles, y de esta forma la vocación empezó a crecer en él para dedicarse al comercio.
“Como uno nace la vocación se hace. Ser comerciante tiene muchas ventajas: se enseña a convivir y tratar a la gente y, sobre todo, tener el don de ayudar; por eso siempre me ha encantado participar socialmente en todo”, agrega.
Para don Armando, como es conocido en la ciudad, su actividad comercial no puede estar separada de su empeño constante por buscar mejorar las condiciones de la ciudad, por ello siempre ha estado presente en varios organismos, en los cuales se abordan temas como el agua, la seguridad, la salud y el mejor desempeño de las finanzas públicas, entre muchos otros.
De esa manera y gracias a su relación con Jorge Dávila Flores, se unió a la Cámara Nacional de Comercio, donde fue consejero, ha pasado por varios cargos en las mesas directivas: vicepresidente, secretario y tesorero, como actualmente se desempeña.
“Participo activamente como consejero delegacional en el IMSS y en la UMAE 34, Unidad de Cardiología; estamos de consejeros también, y he participado de la misma manera en el Infonavit, Llevo muchos años en el Consejo Ciudadano, que es parte de la Canaco, que nació en 1994 y luego se hicieron de forma regional por decreto del gobernador Rogelio Montemayor”, menciona.
Gutiérrez González dijo que de esta manera ha presentado el proyecto en materia de seguridad de Saltillo y trayendo ideas nuevas para aplicarlas en la ciudad, como es el caso de Mexicali, DARE, que asegura le hubiera gustado que se implementara en Saltillo.
“Es un programa muy bueno porque el policía se hace amigo de la gente, y la sociedad no debe verlo como enemigo y de esa manera cambiar la fisonomía y la opinión que hay de las corporaciones, pero desafortunadamente no lo logramos. Nos faltó tiempo para que se autorizara”, dijo.
Y es que su labor como comerciante le ha permitido conocer de los problemas que registran y padecen a diario sus clientes.
Justamente esto es lo que le ha valido el reconocimiento de la población que lo ha tratado y que ve en él una alternativa para que atiendan los problemas que pueden estar padeciendo.
“Hemos beneficiado a muchos derechohabientes, porque con la intervención y la gestoría que hacemos se aceleran el servicio y la prestación”, dice.
Dice que en sus inicios todos se conocían y poco a poco se llevó a cabo el crecimiento económico con Óscar Flores Tapia, lo que fue reclamando más servicios y por lo cual no detuvo su participación en las Juntas de Desarrollo Urbano de la ciudad.
Lo mismo en el área de seguridad, donde participa en el Consejo de Policía Preventiva, a fin de que la ciudad no dispare los índices de inseguridad en delitos como robos y asaltos.
Reconoce que los gobiernos han escuchado las propuestas que la Canaco ha hecho, como fue el caso del Proyecto de Policía y Buen Gobierno, de tal forma que toman de buena manera la participación social.
En cuanto a los servicios, dijo que en lo personal siempre apoyaría las medidas para mejorar el suministro del agua y cuando se iniciaron los procedimientos para su privatización y la creación de Aguas de Saltillo, se oponían porque argumentaban que no había posibilidad de comercializarla particulares.
“Discutíamos: ‘Es que el agua es de los mexicanos y no la podemos comercializar particulares’ y proponíamos que a esta empresa no se le diera la concesión para que administrara y que le hicieran todo tipo de concesiones y ganara en lo económico porque iba en demérito de la población, y ahora vemos que el Municipio está adquiriendo nuevamente las acciones porque se dieron cuenta de que el agua no se puede concesionar”, sostuvo.
De esta manera dijo que su compromiso es muy fuerte en ese sentido, porque asegura que la actividad productiva de la ciudad debe y puede mantenerse con la coordinación de distintos sectores.
El reconocimiento que le harán sus compañeros de la Canaco por la perseverancia que lo ha caracterizado dice que lo compromete fuertemente.
“Tengo que subir la guardia, me compromete a seguir siendo un buen comerciante, un buen luchador social y sé que hay otras personas que tienen un mejor mérito y más tiempo que yo, pero el Consejo de la Canaco tomó la decisión de darme esta presea, porque este 2011 cumplo 68 años y el 1 de junio cumplí 50 años en activo. Es un premio que llena a uno de orgullo, la familia también y se une más en torno al merecimiento”, expresó.
| Comparte ese artículo: |
|



