Un grupo de rebeldes observa la secuencia resguardados detrás de un paredón. Intentan rescatarlo, pero la balacera hace que sea imposible. Mahmoud al Duheik alcanza a escuchar a sus compañeros que le piden que se arrastre hasta una casa cercana, pero ya no tiene fuerzas. Muere allí, en plena calle siria.
Las protestas en Siria comenzaron a mediados de marzo como efecto contagio de lo que sucedía en Túnez. Egipto, Libia y Yemen. Se intensificaron con el correr de los días. De hecho, creció el número de movilizaciones casi proporcionalmente con la brutal represión del gobierno. En cuanto a los muertos, las organizaciones de derechos humanos contabilizan cerca de 3.000, pero el blindaje gubernamental hace imposible tener una cifra certera.
| Comparte ese artículo: |
|



