El cuerpo de Esaú Vázquez, subdelegado de la fiscalía federal, fue encontrado con las manos atadas arrojado en un cementerio de la ciudad de Novalato, en el estado de Sinaloa, bastión del cartel de Joaquín "El Chapo" Guzmán, considerado el narcotraficante más poderoso de México.
Vázquez había sido secuestrado la noche del sábado por un comando de pistoleros junto con su esposa, liberada poco después, señaló a la AFP una fuente de la fiscalía de Sinaloa que pidió el anonimato.
Junto a su cadáver se encontraron 53 casquillos de fusil AK47, arma que según las autoridades mexicanas los narcotraficantes utilizan más frecuentemente.
En tanto, el estado de Zacatecas se vio sacudido por las explosiones casi simultáneas de dos granadas.
En la capital estatal -del mismo nombre- seis personas resultaron heridas al estallar una granada lanzada contra un pequeño comercio ubicado en una zona residencial, informó el procurador de Zacatecas, Arturo Nahle.
Casi al mismo tiempo ocurrió la explosión de otro artefacto similar lanzado desde un auto en movimiento contra la sede policial en la ciudad de Fresnillo, en un ataque que sólo dejó daños materiales, añadió.
Más de 45.000 personas han muerto en los últimos cinco años por la ola de violencia generada por la lucha contra el narcotráfico, según cifras oficiales y conteos de prensa.
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