Alberto Mata Valdés, líder de la Unión de Agricultores, Ganaderos, Ixtleros y Candelilleros de la Región Sureste de Coahuila dijo que Parras, General Cepeda y Ramos Arizpe son los municipios que más expulsan campesinos a la ciudad.
“¿Qué está pasando en el campo? Que a causa de la sequía, los aguajes están secos y la gente está desesperada, no hay agua ni para el consumo humano, como en caso de Cosme, Las Esperanzas y Paredón”.
Los ixtleros están desapareciendo por la escasez de plantas de lechuguilla y candelilla, y posiblemente no haya brote hasta dentro de dos años.
El líder campesino criticó que el Gobierno federal no impulse políticas para desarrollar estas actividades, como en el caso de Paredón, donde casi 2 mil 500 personas se dedicaban a la actividad.
A esto se suma la muerte de ganado, entre reses y cabras, que convierte la situación en caos: “El problema es grave, si los gobiernos no se fijan en el campo nos vamos a venir a las ciudades a formar los cinturones de miseria en arroyos y orillas, y es allí donde se forma la delincuencia, en los hijos que no están preparados”.
| Comparte ese artículo: |
|



