Alfredo Martelett García, director del DIF Acuña, consideró que es la desintegración familiar el principal factor de que hoy los jóvenes presenten una actitud más agresiva y rebelde ante la autoridad de los padres, “porque de niños los dejaron y hoy en la adolescencia no los pueden controlar y estos hacen su santa voluntad”.
Para atender estos casos, el DIF diseñó un programa enfocado a la orientación para los jóvenes pero con la participación de los padres de familia, que son en gran parte los responsables de los problemas de conducta que enfrentan los menores.
Reconoció que el Sistema DIF no tiene la capacidad para atender los casos que se presentan, ni las instalaciones apropiadas para trabajar con los menores que necesitan varias sesiones con los especialistas, como psicólogos y abogados.
Explicó que el programa “Menores en riesgo y/o menores infractores”, es con el que se trabaja pero no se cuenta con la cantidad suficiente de personal para atender los casos que por semana se presentan en el DIF, sobre jóvenes que se convirtieron en un serio problema para los padres de familia.
También se trabaja con terapias para los padres con el programa “Padres afectivos y efectivos”, que está dentro de la estructura de “Escuela para padres”, a los que se les da una serie de pláticas preventivas para que no abandonen a sus hijos cuando son niños, se les habla de las consecuencias que esto trae y sobre los aspectos legales que pueden cargar por el abandono físico y moral de un menor.
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