Tal vez al mirarlo uno no se imagina que un caballo es capaz de transmitir su calor corporal para sanar a cualquiera, ni que al caminar traspasa de 90 a 110 estímulos sensoriales por minuto a quien lo monta, ni mucho menos que cuando avanza se estimulan los músculos que se utilizan al caminar, pues tiene el paso parecido al del ser humano.
Alejandro Flores y Betsabé Sandoval crearon la Asociación de Equinoterapia de Coahuila en 2006, producto de su interés de apoyar a familiares y amigos con discapacidad neuromotora en el proceso de rehabilitación a través de la equinoterapia.
Meteoro, Regalo, Chococrispis y Catrina son los protagonistas de esta forma de rehabilitación que actualmente atiende a decenas de niños, caminan sobre cuatro patas y ayudan a sanar. En las instalaciones de la asociación se ofrece hipoterapia, monta terapéutica y equitación como deporte para discapacitados; diariamente los equinos dan vueltas en la pista, cargando en ellos a alguien que busca sanar.
Al montar en Meteoro es impresionante la paz que transmite. Óscar lo sabe bien y asegura que él ha visto cambios rápidos en el movimiento de su brazo, pues además participa en competencias de atletismo, en las que ha obtenido algunas medallas.
“Es muy padre, a mí me ha ayudado mucho, cuando vengo a la terapia me siento muy bien, me relaja y me ayuda además”, dice el joven de 17 años.
Alejandro señala que un punto a favor de la equinoterapia es que el paciente no percibe el tratamiento como una molestia. Para el enfermo el trato con el caballo es siempre diversión y, por lo tanto, se muestra siempre mucho más receptivo en los ejercicios de recuperación.
SANAR EN COMPAÑÍA
Los caballos son animales nobles y fieles compañeros del ser humano, y ha resultado fácil utilizarlos en personas que tienen desórdenes del movimiento ocasionados por accidentes, enfermedades neurológicas y neuromusculares, como son la parálisis cerebral, accidentes vasculares cerebrales, esclerosis múltiple y traumatismos cerebrales.
El propósito de las terapias es normalizar el tono muscular y reforzar la postura, para que las personas puedan realizar de mejor forma sus actividades cotidianas a través del movimiento del caballo, que simula el del ser humano.
Además, el ejercicio al aire libre mejora la relajación, las funciones respiratorias y cardiovasculares y disminuyen el estrés.
La sesión, que dura aproximadamente 30 minutos, permite establecer una relación de confianza entre el paciente y el caballo para que la persona pueda estar relajada sobre él y garantizar la eficacia de la terapia.
Al desarrollarse al aire libre la equinoterapia, que también es conocida como hipoterapia, consigue que el paciente disfrute del entorno, pudiendo convertirse la terapia en una forma de diversión, explica Alejandro.
UN TRATAMIENTO INTEGRAL
Se debe tener en cuenta, señala el entrenador, que esta terapia debe formar parte de un tratamiento integral que ayude al paciente en sus problemas y no debe tomarse como una terapia aislada, pues para iniciar el tratamiento se requiere de un certificado médico que acredite que la persona es apta para montar a caballo.
La labor que realiza Asociación de Equinoterapia de Coahuila requiere de recursos en especie o efectivo, ya que al funcionar como asociación civil no recibe donativo de ninguna institución, salvo el ingreso de 75 pesos por hora que pagan los pacientes, por lo que requiere de apoyo para mantener en buenas condiciones a los animales, además del sostén del equipo de colaboradores.
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