Comentó que la vacunación ha contribuido a erradicar enfermedades que para los infantes representaban altos riesgos de perder la vida.
Ejemplificó que, hace apenas dos años, el nosocomio que dirige registraba el 100 por ciento de menores encamados u hospitalizados, sin embargo, en la actualidad solo es la mitad.
“Ha sido un año de pocas enfermedades en general y el Hospital Infantil realmente está trabajando entre un 40 y 50 por ciento de su capacidad, tal vez las vacunas, la prevención y los medios de información que penetran en los hogares hacen que haya menos enfermedades.
“Sobretodo enfermedades graves, ya que lo recomendable es que cuando el niño esté enfermo inmediatamente acudan con su médico pediatra, para que con pura receta y tratamiento ambulatorio sea suficiente y no haya necesidad de internarlos”, dijo.
Lo anterior, reiteró el Director, de forma inmediata reduce el riesgo de mortalidad en dicho sector social.
“Sí estamos muy contentos de que haya menos niños graves, porque a veces uno quiere que el Hospital esté lleno, pero a costa de qué, de padres sufriendo y niños con posibilidades de fallecer, por eso preferimos no encamar tanto, pero para ello deben de venir a tiempo”, subrayó.
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