Tags: snte, sep, saltillo, juan carlos rulfo, elba esther gordillo, coahuila, cine







México, D.F.- Han pasado tres años desde que el cineasta Juan Carlos Rulfo recibió el encargo de hacer una película que sacara a la luz las miserias de la educación en México. Sobre la mesa se encontró con un escandaloso informe de la Asociación Mexicanos Primero, lleno de datos y encuestas confirmando el atraso educativo. Carlos Lloret de Mola y la empresa Cinépolis, completaban una propuesta a la que Rulfo debía dar forma y convertir en una historia que mostrara la realidad dentro de las escuelas. Un coctel al que sólo le faltaba dirección. Rulfo aceptó el reto y se sumo a la aventura.

El resultado es “De Panzazo”, una película-documental o, más bien, un puñetazo al hígado del sistema educativo mexicano que refleja la crisis en las escuelas del país tanto públicas como privadas. En más de una hora, el espectador puede observar las miserias de un sistema educativo que encadena fracasos desde hace décadas y que Rulfo define como “el principal problema de México”.

“La historia de Giovani que no va a la escuela porque está lavando carros en las calles, maestros que no llegan a sus clases, chavos de secundaria que no terminan sus estudios, un sindicato el SNTE que lo controla todo y una Secretaría de Educación (SEP) que no sabe ni cuántos maestros hay en el país”. Estas son las aristas de un problema con múltiples responsables, señala el director, y que tiene nombres como el de la maestra Elba Esther Gordillo.

¿Cómo abordar un asunto tan complejo como el de la educación?, se le cuestiona. “El tema se podía tratar de muchas maneras, pero a mí, lo que más me interesaba era grabar a las víctimas de esta situación y hacerlo de manera plural, ver el problema desde dentro. El resultado es una película local y funcional”.

“Mi aportación a este enfoque fue la idea de grabar dentro de las escuelas, desde Cuidad Juárez hasta Chiapas viajamos durante meses en busca de la mirada de los alumnos”.

Hay quien dice que “De Panzazo” se trata de un arma política, se le plantea al director. “Para mí lo más importante era no agredir a nadie y no ser tendencioso, pero si conseguimos que la cinta se politice, pues mucho mejor”.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb
Comentarios