La madre, de 26 años y esposa de un policía, llevaba a su bebé en un cochecito en la ciudad de Bryansk cuando se abrió el suelo justo en el momento en que pasaban por el lugar.
La Policía dijo que la mujer fue rescatada pero al niño se lo llevó la corriente hasta un tanque colector del sistema de alcantarillado. Fue dado por muerto.
Los investigadores intentan determinar la causa del accidente, aunque sospechan que podría tratarse de una construcción deficiente.
Las tuberías subterráneas que conducen agua caliente estallan ocasionalmente en Rusia, haciendo que se desmorone súbitamente el terreno que las cubre, poniendo en peligro a las personas que transitan por el lugar en esos momentos.
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