1 lecturas





Gerardo Alvarado / Enviado
Torreón, Coah.- La tierra azteca no fue invadida por Corea del Norte, no lo permitieron esos guerreros vestidos de verde y blanco dirigidos por Javier Aguirre. Fue una defensa clara en su territorio, en el primer partido de preparación en México; ganaron 2-1.

EL JUEGO

“Temo” no dio en el blanco en dos ocasiones, primero la rebotó contra el portero y luego con la testa ahogó los alaridos del Corona. Pero cuando en  la parte complementaria se le entregó un segundo cobro fuera del área no se equivocó y la puso ahí, pegada al palo derecho, en donde pese a la estirada del portero se cantó el primer tanto verde.

Era la gloria en la casa de Santos, el sabor del Tricolor entonces hizo agradable una noche en donde Alberto Medina inició los gritos de apoyo durante los 45 minutos iniciales, con sus viajes de lado a lado y pases que no encontraron una pierna, pero que se empeñaron en engrandecer a la selección.

Pero más tarde vendría un doloroso descontón, una piedra que nadie esperaba, porque un disparo de Kum Chol Choe hizo ver mal a Guillermo Ochoa, la bola se le escurrió por un lado para el empate y los gritos del ídolo lagunero no se dejaron esperar: “Oswaldo, Oswaldo”, fue el sonoro retumbar de la afición al clamar por un nuevo llamado del guardameta santista.

Pero tuvo que aparecer Javier Hernández, ¿quién más?, para romper la red coreana y el empate.

“Chicharito” recibió por el lado izquierdo, la controló y con un zurdazo cruzado, puso la de gajos entre las piernas de Myong Guk Ri, cancerbero coreano; ahí se escribió la historia, ahí terminó el alboroto y creció el festejo en tierras laguneras.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb