Trasladando al grupo de invitados desde la carretera por una brecha al costado de la autopista, el evento reunió a alrededor de 500 personas, entre trabajadores de las delegaciones federales, invitados especiales, delegados y funcionarios estatales.
El presidente Felipe Calderón arribó al lugar vía terrestre en un convoy de 12 vehículos custodiados por patrullas de la Policía Federal, en tanto un helicóptero y francotiradores vigilaban la zona aledaña a la caseta y a la que sólo se llegaba a través de rigurosos controles de seguridad, que iniciaban con revisiones desde un primer retén en la carretera, hasta los arcos detectores de metal para acceder al evento.
Antes de que se tocara el Himno Nacional, que da inicio al acto oficial, el delegado Jesús de León Tello precipitó la explicación sobre la obra, leyendo apresuradamente la información dispuesta en un panel como tratando de olvidar el incidente, donde en una visita previa el presidente Calderón le pidió detalles sobre una obra en Derramadero, mismos que no tenía en mente.
Luego, en pleno Himno, el sonido de un golpe seco distrajo a la mitad de los asistentes que voltearon a ver qué pasaba, con lo que se comprobó que el tema de la inseguridad estuvo presente no sólo en la reunión con los empresarios de La Laguna.
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