México.- Un aumento de sueldo, ganarse la lotería o atraer la fortuna con un nuevo negocio son algunas de las metas más deseadas por los capitalinos para 2012, quienes recurren por ayuda en estos días a los pasillos del mercado de Sonora, localizado en el barrio de La Merced.

Manuel Valadez, unos de los más famosos videntes del lugar y locatario desde hace más de 30 años, reveló los hechizos para atraer el dinero que durante su trayectoria le ha solicitado su clientela en vísperas del año nuevo.

Velas doradas del éxito

Para este ritual, el famoso hechicero recomienda utilizar tres velas de color dorado, que representarán salud, dinero y amor.

“El color dorado siempre va a representar poder económico. [...] Las tres velas se deben colocar en triángulo y, al centro, un vaso lleno de agua, con doce monedas sumergidas que provengan del bolsillo propio”, detalló.

Durante las primeras horas del 1 de enero, tomar las monedas y guardarlas en una bolsa roja, que uno debe guardar en el bolsillo.

Nudo para el dinero

Sobre un pedazo de papel dorado se coloca un puñado de almendras, después se anudará con un listón rojo y, antes de la cena de fin de año, con la mano derecha levantar el paquete orando a los ángeles.

El bulto se colocará en algún rincón en la casa o negocio.

La Danza del Dinero

Colocar una franela verde a la entrada de la casa la noche del 31 de diciembre. Sobre el tapete, todas las monedas viejas o antiguas que se tengan; cuando el reloj marque las 00:00 horas, bailar varias veces sobre el tapete.

Este ritual se puede acompañar con una escoba que puede utilizar para barrer desde el umbral de la entrada de la casa hacia fuera, para alejar malas vibras y atraer el éxito económico.

Las doce semillas y los borregos de la prosperidad

Para que siempre se tenga dinero y prosperidad, regar en cada rincón de la casa una mezcla de semillas como fríjol, maíz, girasol, lentejas, café, habas, trigo, arroz, garbanzo, ajonjolí, amaranto y cacahuate.

Junto con ese ritual, comprar un borrego dorado o blanco para colocarse en una mesa de reunión para atraer la abundancia