Al ritmo de "se va el caimán, se va el caimán, se va para Venezuela; se va Daniel, se va Daniel, se va para Venezuela", los manifestantes recorrieron unos seis kilómetros fuertemente protegidos por un operativo policial.
Dirigentes de cinco partidos políticos y de organizaciones sociales calificaron como un éxito la marcha.
"Es una expresión de la voluntad de defender los derechos fundamentales de los nicaraguenses, la democracia y el trabajo", aseveró la dirigente del Movimiento por Nicaragua, Violeta Granera.
"Nos tienen miedo porque no tenemos miedo", fue otra de las frases que con más insistencia corearon las personas durante la actividad, convocada en protesta por las irregularidades en los comicios de 2009 y la reforma a favor de la reelección presidencial consecutiva.
A lo largo del recorrido, que cruzó varios barrios de clase media, las personas saludaban y apoyaban el paso de la marcha desde sus casas y en una acción de solidaridad instalaron improvisados puestos para ofrecer agua a los manifestantes.
Los caminantes, en su mayoría vestidos de blanco y con la bandera de Nicaragua, corearon consignas antisandinistas e invitaron a la población a perder el miedo a la represión y sumarse a la protesta.
Manuel Castillo, de unos 55 años, dijo a Notimex que tuvo que caminar desde un barrio al norte de Managua hasta el punto de concentración debido a que el transporte público fue suspendido "para que no salgamos" a protestar contra el gobierno.
Aseguró que su participación es "en defensa de la democracia y la libertad, para que nuestros hijos vivan en libertad".
Los camiones usados para transportar ganado desde municipios alejados sirvieron este sábado para movilizar a los manifestantes.
Edmundo Jarquín, dirigente del centroizquierdista Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), destacó que las expectativas fueron "rebasadas" con la multitudinaria participación.
Afirmó que "por cada nicaraguense que asistió, hubo muchos más que no pudieron producto de la campaña de miedo y temor lanzadas por los sandinistas en los días previos" a esta actividad.
"¿Quién dijo miedo? Espero que el dictador haya escuchado el caminar y el decir de su pueblo, no a la dictadura, queremos democracia, queremos reconciliación verdadera en el pueblo de nicaraguense", aseveró el ex presidente Arnoldo Alemán en alusión a Ortega.
Un perímetro de seguridad de unos 150 metros fue instalado por agentes antidisturbios y policiales en el punto donde culminó la manifestación.
La marcha concluyó bajo el fuego de morteros de fabricación casera tirados por decenas de simpatizantes sandinistas con los rostros cubiertos con pañuelos roji-negros, apostados en la rotonda de Metrocentro.
La policía impidió el paso a la zona de seguridad que separaba a ambas manifestaciones.
Al estallido de los morteros, los opositores respondían: "no tenemos miedo".
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