Ante cientos de fieles que se congregaron la tarde de este domingo en la parroquia de Nuestra Señora de San Juan, monseñor reconoció el apostolado de las integrantes del GAC por contribuir a través de su labor con la sociedad, mientras que a los sobrevivientes los llamó a vencer esta gran dificultad viviendo en fe conforme a la vida de Dios.
“No podemos sentir que somos buenos creyentes en Dios si no cumplimos también con nuestro compromiso con la sociedad, éste es el verdadero compromiso de una persona que cree en él”, expresó, al resaltar la necesidad de seguir el ejemplo de Jesús alimentando la fe, la esperanza y la caridad.
“Quiero aprovechar como su obispo para recordarles este compromiso tan serio que Jesús nos dejó, que nos indica que hay que dar a Dios lo que es de él y al César lo que es del César, esto es dar a la sociedad lo que la sociedad necesita de nosotros, con nuestro trabajo, con nuestra profesión”.
De manera elocuente, el obispo felicitó y resaltó el valor de los sobrevivientes de cáncer por manifestar con su fe que la enfermedad no los ha vencido, porque su fe ha sido más grande que ella.
“Nadie llega a la meta sin abrazarla”, mencionó, al tiempo de señalar que dar a Dios lo que es de Dios significa amarlo y amar es manifestar con obras la fe y la esperanza, recordando que “obras son amores y no buenas razones”.
Destacó que quien no vive para servir no sirve para vivir, por lo que conminó a seguir el ejemplo de agrupaciones como el GAC por manifestar su compromiso y deseo de ayudar a los demás.
UNIDOS POR UN SENTIMIENTO COMÚN
La fecha llegó y como cada año, poco a poco la tarde de rosa se pintó, familias completas, unidas por un sentimiento común, respondieron a la invitación que integrantes del Grupo de Apoyo a Personas con Cáncer, sobrevivientes y voluntarios hicieron para sumarse a la caminata anual.
Es así como el GAC se une a las actividades que agrupaciones como ésta realizan a nivel mundial en octubre, mes dedicado a la lucha contra el cáncer.
Al término de la misa oficiada por el obispo Alonso Garza, personas de distintos sectores de Piedras Negras se unieron como una sola familia en la tradicional caminata que este año llevó por nombre “Póntelos: Ayudar es la meta”.
Con el corte de listón a cargo de fundadoras del GAC, Aída Jiménez de Garza, Martha Quintero de Elizondo y monseñor Alonso Garza, arrancó la caminata en el exterior del templo de San Juan.
“Así caminamos por la vida tras aquello que debemos alcanzar, tras aquello que anhelamos obtener, Dios nos conceda salud para lograr la consecución de todas las metas”, fueron las palabras del obispo a los asistentes, que se unieron al recorrido que se prolongó cerca de 20 minutos por las avenidas San Luis y 16 de Septiembre hasta llegar a la Macroplaza, frente a la Presidencia Municipal.
Con camisetas en tono rosa y globos en mano del mismo color, cientos de participantes contagiaron de entusiasmo a las personas que transitaban al ritmo de color y esperanza, tema que distingue a la agrupación.
Posteriormente tuvo lugar una convivencia familiar contando con la animación de los comunicadores Nidia Díaz Orozco y Jorge Martínez y las palabras reflexivas del motivador Pedro Vargas Ríos.
Ante las personas que se dieron cita, Nidia Díaz Orozco resaltó la labor de Martha Quintero de Elizondo y Aída Jiménez de Garza que como instrumentos de Dios han contribuido a lograr muchos cambios en favor de la comunidad, a través de la labor altruista que realizan con la colaboración de personas voluntarias como las integrantes del grupo Tejiendo Vidas con Esperanza.
Asimismo estuvieron otras damas que forman parte de la asociación, como Cristina Sánchez, Silvia Cortez, Elizabeth Gómez Ibarra, Magda García, Martha Muñoz y Diana Mariana López que a través de un breve testimonio manifestaron su agradecimiento y compromiso de seguir apoyando y promover el llamado de la prevención.
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