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Agencias
Publicado el martes, 18 de enero del 2011 a las 16:00
Seattle.- El 17 de enero por la mañana, la noticia sorprendió a los medios: Steve Jobs se retira de la empresa, por motivos de salud.
Más allá de la nostalgia y preocupación que se ha desatado entre los fans de Apple, la ausencia de Steve Jobs ha cobrado relevancia entre los inversionistas de Wall Street, que han catalogado esta situación como una “alarma bursátil”.
“La mala salud de Steve Jobs ha dejado de ser un asunto personal y privado para convertirse en un elemento esencial para tomar en cuenta en la cotización de Apple”, repiten algunos expertos a través de Twitter.
Notas relacionadas: Esto se confirma tras la declaración de la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) que ya ha obligado a Apple a dar información detallada y constante, tanto a los accionistas como a los mercados, sobre la salud de su CEO.
Incluso, la SEC ha declarado que la salud de Jobs ha dejado de ser un asunto privado para convertirse en una preocupación pública, como si se tratara de un jefe de Estado o mandatario de sumo poder. No es casualidad: Jobs preside una de las empresas mejor cotizadas en Wall Street.
¿POR QUÉ LA PREOCUPACIÓN? Por ello, la preocupación para los inversionistas se incrementa al reconocer que esta no es la primera vez que Jobs se ausenta de Apple por motivos de salud. El ejecutivo y fundador de la empresa ya fue sometido a un transplante de hígado y también a un cáncer de páncreas. En ambas ocasiones se ausentó de la empresa y las acciones de ésta cayeron de manera inevitable.
El último caso se vio en abril del 2009, cuando Jobs se sometió a un trasplante de hígado. Su ausencia provocó una de las bajas históricas de la firma en los mercados. Y su regreso, a finales de junio de ese año, significó también el alza de la empresa en los mercados, igualmente histórica.
Por ello, y por consejo de sus asesores financieros, Jobs ha optado por mantener en privado todos los detalles de su enfermedad. Aun así, la SEC ya ha ordenado todo lo contrario.
Y es que la actual baja de Steve Jobs fue una sorpresa, pues pocos sospecharon que el ejecutivo se encontraba nuevamente enfermo. “La falta de indicaciones sobre la duración de su baja sugiere que existen problemas a largo plazo en su salud y que no se reincorporará a la empresa en un largo tiempo”, dice una analista de Bloomberg.
YA HAY BAJAS Pero en otros mercados ya se resienten los efectos negativos. Las acciones de Apple que cotizan en Frankfort, Alemania cayeron 7.5%, mientras que los futuros del S&P 500 y del índice Nasdaq, que comprende firmas de tecnología, perdieron en la mañana 0.3 y 0.9%, respectivamente.
El destino de Apple ha estado estrechamente ligado al carismático Jobs, que revivió la fortuna del fabricante de computadoras en 1996 después de 12 años de ausencia en la compañía de la que fue cofundador.
El lanzamiento en el 2007 del iPhone, un teléfono inteligente con una pantalla táctil, y en el 2010 del iPad, una Tablet PC, forjó nuevas líneas de negocios para la compañía, que creó la categoría de la computadora personal y llevó a la industria tecnológica a nuevas direcciones.
Los analistas opinaron que el efecto sobre las operaciones de Apple deberían ser limitadas en el corto plazo, dado que sus líneas de productos son muy fuertes. Pero observaron que su ausencia sería una preocupación de prolongarse. Cook lideró las operaciones diarias durante la última ausencia de Jobs en el 2009.
“En esta oportunidad uno se tiene que cuestionar su capacidad para recuperarse”, dijo a Reuters el analista Daniel Ernst, de Hudson Square Research.
Apple no dio más detalles sobre las actuales condiciones de Jobs, incluyendo si él se encuentra enfermo de gravedad, si está hospitalizado o si la licencia está relacionada con su transplante de hígado en 2009.
El portavoz de Apple, Steve Dowling se limitó a referir a los periodistas a una nota de Jobs a los empleados de la compañía, que fue dada a conocer ayer.
En la nota, Jobs, de 55 años, dijo que seguirá como director ejecutivo y que participará en las decisiones importantes de la empresa, pero que le ha pedido a Tim Cook que se encargue de todas las operaciones del día a día.
Jobs agregó que ama a Apple y que espera estar de regreso tan pronto como pueda. Dijo que él y su familia apreciarán que se respete su derecho a la vida privada.
Apple tiene un historial de secretismo cuando se trata de la salud de su icónico ejecutivo, revelando enfermedades severas solamente después de que han pasado.
TIM COOK, EL GENIO DETRÁS DE STEVE JOBS Comencemos con algunas verdades incómodas. No estaríamos publicando un artículo sobre un hombre de bajo perfil que muy posiblemente suceda a Steve Jobs como director ejecutivo de Apple si el propio Jobs no hubiera aparecido en un evento que la compañía celebró en 2008 luciendo terriblemente delgado y pálido.
Jobs, después de todo, sobrevivió a un cáncer de páncreas. Desde su aparición ese verano, la base de inversores de Apple y la blogósfera han especulando abundantemente sobre la salud de su héroe, un tema que el CEO de Apple no ha querido abordar.
Pero el más influyente promotor de la indispensabilidad de Steve Jobs es, desde luego, Steve Jobs. La segunda persona que secunda esa postura es el único ejecutivo que ha fungido como CEO en ausencia de Jobs: Tim Cook, el director de operaciones de Apple y director ejecutivo interino durante los dos meses en que Jobs dejó la empresa para recuperarse de una operación de cáncer.
Originario de Alabama y egresado de ingeniería en la Universidad de Auburn, Cook es también un ‘workaholic’ (adicto al trabajo) cuyos únicos intereses fuera de Apple son el ciclismo y la naturaleza. Hay muchas razones para creer que Apple tendrá estabilidad en el futuro si Cook toma el timón, la principal: básicamente él ha dirigido a la compañía por años.
EXIGENTE Y EQUILIBRADO La historia es anecdótica, así es Cook, exigente y objetivo.
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Apple es considerada por los expertos como una de las empresas más personalistas, por la relación tan directa que existe entre el valor de las acciones de la empresa y Steve Jobs.
Quizás por buena suerte –o por estrategia bursátil– la noticia de la ausencia de Jobs se dio en un día (17 de enero) en que el mercado estadounidense permanece cerrado, por la festividad del día de Martin Luther King.
La revista “Fortune” publicó en noviembre de 2008 un artículo sobre el talento de Tim Cook, el ejecutivo que se mantendrá al frente de la compañía mientras Steve Jobs atiende sus problemas de salud. He aquí un extracto de dicho artículo.
En cierta ocasión, reunió a su equipo para discutir un problema en Asia. “Esto está realmente mal. Alguien debería ir a China para dirigir esto”, dijo a su equipo. Pocos minutos después, Cook miró a Sabih Khan, un ejecutivo de Operaciones, y le preguntó bruscamente, sin mostrar ninguna emoción, “¿Por qué no te has ido ya?”, Khan, quien hasta hoy sigue siendo uno de los principales lugartenientes de Cook, se puso de pie inmediatamente, condujo hacia el aeropuerto de San Francisco sin cambiarse siquiera de ropa y compró un boleto a China sin retorno.
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