Monclova, Coah.- La comunidad religiosa de la Región Centro celebró la noticia de que Juan Pablo II será beatificado, lo que cumple el sueño de millones de fieles de toda la humanidad, al encontrar en el “Papa Peregrino” a un Santo, que acude en auxilio de quien lo aclama.

Fue durante la misa de las 19:00 horas celebrada el sábado en la Iglesia Santiago Apóstol, que el padre Eduardo Neri Frías dio a conocer la noticia emitida por el Vaticano.

En forma espontánea, los fieles católicos irrumpieron el silencio del recinto católico con un fuerte aplauso al mostrar su júbilo por la beatificación del Papa Juan Pablo II, quien alrededor del mundo logró unir corazones y esperanzas en una misma fe por Cristo.

Juan Pablo II eligió a México como el primer país para visitar una vez que fue nombrado Papa por la Santa Sede del Vaticano, llegando en cuatro ocasiones más a tierra azteca, donde hizo famosa la frase de “México siempre fiel”.

Todo ese amor que derramó Juan Pablo II a la humanidad durante su Pontificado que perduró 26 años alcanzó a miles de fieles de esta región, quienes tienen en sus hogares alguna imagen ante la cual encienden veladoras y hacen oración.

ALEGRA CORAZONES

“La noticia de que el Papa Juan Pablo II será beatificado alegra corazones”, expresó el sacerdote Eduardo Neri Frías de la Iglesia Santiago Apóstol.

Entrevistado sobre el particular, el párroco dijo que la noticia se estaba esperando desde hace tiempo porque existía la seguridad de que ello sucedería, pues el “Papa Peregrino” representó para toda la humanidad una luz de fe, esperanza y amor.

Con emoción, el sacerdote habló de Juan Pablo II y lo llamó “El mensajero de la paz”, dijo que es reconocido por toda la humanidad como un gran líder que fortaleció
la creencia en Dios, unió voluntades y dejó una honda huella en el mundo entero.

El padre Neri evocó los recuerdos de cuando falleció Juan Pablo II y relató: “Fue un 2 de abril, recuerdo que estaba en la Parroquia San Patricio en la ciudad de Saltillo, cuando me hablaron para informarme que el Papa había muerto”.

“Como si nos hubiéramos puesto de acuerdo, los sacerdotes de las iglesias hicieron sonar las campanas en señal de duelo; empezó a llegar gente, venían con veladoras,
llorando y conmocionadas por la noticia”, detalló.

El sacerdote dijo que por un lado las personas expresaban su pesar, pero por otra parte mostraban su gratitud con Dios por haber enviado a la tierra a un hombre como Juan Pablo II, que con su simple semblanza daba paz, tranquilidad y esperanza a la humanidad.

Tras su muerte destacó, quedó demostrado el respeto que se le tiene a Juan Pablo II, pues desfilaron líderes de distintas culturas y comunidades, políticos de distintas corrientes de todas partes del mundo y eso no es más que la demostración de cómo una persona logró la unidad en muchos aspectos.

LEGADO

Agregó el informante que el Papa Juan Pablo II dejó un gran legado a la humanidad.

“Fue un hombre fuerte de cuerpo, mente y alma. Demostró fortaleza y todos fuimos testigos de que terminó cargando con la cruz de lo malo que hay en la humanidad y contra lo que luchó de una manera incansable”, puntualizó.

Tras añadir que la fortaleza espiritual es sin duda un ejemplo que todo católico debe seguir porque a pesar de las adversidades que vivió, entre ellas el atentado que sufrió en 1981 y que puso en riesgo su vida, pudo seguir adelante con la misión que tenía en este mundo.

“Juan Pablo II siempre tuvo una actitud positiva, soportó todo, críticas, enfermedades, ataques...y siempre lo vimos firme, nunca desfallecer”, resaltó.

INDESCRIPTIBLE

El padre Eduardo Neri Frías dijo que él tuvo la oportunidad de ver al Papa Juan Pablo II en dos ocasiones cuando estuvo en México, la primera fue durante una visita que realizó el Pontífice a la ciudad de Monterrey, la otra en el Autódromo de México.

“Es una experiencia indescriptible, si bien es cierto no tuve la oportunidad de estar cerca de él, ni saludarlo, sí tuve la suerte de experimentar en mi ser esa magia divina que él provocaba con su presencia y sus palabras”, dijo.

Agregó que existe infinidad de testimonios de personas que fueron sanadas durante las visitas de Juan Pablo II a México, lo que prácticamente lo convertían ya en un santo.

LUGAR ESPECIAL

El Papa Juan Pablo II tendrá un lugar especial en la Parroquia Santiago Apóstol anticipó el sacerdote Eduardo Neri, quien dijo estar seguro que igual lo tendrá en el resto de las parroquias.

“Aquí tendremos una imagen para que la gente acuda a venerarlo y como cada año, desde su fallecimiento, se ofrecerá una misa el 2 de abril en memoria de quien lograra de México ser siempre fiel”.
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