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Ciudad de México.- El cáncer de cuello de útero es el segundo más frecuente en mujeres. En la mayoría de los casos, el tumor se inicia a causa de una infección sexual causada por el virus del papiloma humano. Pese a que ya existen dos vacunas capaces de prevenir esta infección, hasta ahora ninguna vacuna terapéutica ha sido capaz de frenar el proceso maligno una vez que las células ya están infectadas.

Esto podría cambiar de aquí a unos años si los resultados que esta semana se publicaron en ’Science Translational Medicine’ se confirman en estudios más numerosos. Hasta el momento, sólo 18 mujeres con lesiones pretumorales han probado una nueva vacuna anti-VPH, pero sus fabricantes son optimistas.

La terapia, bautizada como VGX-3100, ha sido desarrollada por Inovio Pharmaceuticals y la Universidad de Pensilvania (EEUU). Hasta ahora, los primeros resultados de este ensayo en fase I (la primera de una investigación antes de que pueda llegar al gran público) sólo han demostrado que el producto es seguro, bien tolerado y que es capaz de generar una respuesta inmune suficiente como para pensar en que pueda frenar el proceso tumoral en el futuro.

Como explica el principal autor del trabajo, Niranjan Sardesai, el estudio no ha demostrado hasta el momento el efecto de la vacuna en el cáncer propiamente dicho, pero sí que es capaz de despertar una respuesta inmune en el organismo suficiente como para sospechar que podría eliminar las células ya infectadas antes de que completen su transformación maligna. "Ya hay un ensayo en marcha con 150 mujeres que podría dar respuesta a esto antes de fin de año", cuenta.

Está fabricada a partir de dos pequeñas piezas de ADN, llamados plásmidos, que codifican dos proteínas presentes en los papilomas más implicados en el cáncer (HPV 16 y 18). "Cuando el virus infecta las células sanas, estas proteínas (E6 y E7) inician el proceso para convertirlas en cancerosas", explica el investigador. A modo de terapia génica, la inyección insertó en el organismo estas pequeñas piezas de ADN vírico lo que despertó el sistema inmune y generó suficientes defensas (tanto anticuerpos como células T) para atacar a las ya infectadas por el VPH.

Hasta ahora, todos los intentos llevados a cabo por lograr una vacuna terapéutica para la infección por VPH habían fracasado. ¿Por qué ésta tendría que ser diferente? "Hasta la fecha ha sido difícil generar una respuesta de las células T contra las proteínas E6 y E7 del papilomavirus", admite Sardesai. En este caso, añade, se ha empleado una técnica conocida como electroporación para hacer llegar el ADN hasta el interior de las células mediante una especie de pequeño impulso eléctrico.

Aunque será el nuevo ensayo clínico el que demuestre si la vacuna es o no eficaz, los investigadores consideran que esta respuesta inmune es suficiente como para pensar que será capaz de inducir la regresión del cáncer en individuos infectados por el VPH, reducir el tamaño de las lesiones malignas y premalignas o, incluso, hacerlas desaparecer.

Fuente: http://www.eltribuno.info/