El programa consiste en un modelo estándar medible y de fácil verificación para ser acreedor a la certificación, lo que evitará la cancelación de las concesiones de volúmenes que quedan sin ser utilizados.
“La idea es validar, monitorear, verificar y certificar la eficacia de las inversiones en tecnología y en estrategias para utilizar el agua de la manera más eficiente”.
Otro objetivo es demostrar la utilidad de invertir en la mejora de los procesos de producción para aumentar la eficiencia en el uso del agua y ahorrarla; con ello se logrará reducir la cantidad de agua que se utiliza en la industria, lo que a nivel mundial se conoce como “huella hídrica”.
La herramienta contempla una norma mexicana, para calcular el agua concesionada que se usa por cada empresa; las reglas de verificación y certificación, y el procedimiento para desarrollar proyectos específicos de uso eficiente del agua.
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