En una entrevista realizada ayer al más antiguo de la estación de Bomberos de Acuña, Cipriano Rodríguez Candia, quien 17 años habrá de cumplir este año, sólo recordó lo más importante que para él habrá de servir como anécdotas que habrán de pasar a las nuevas generaciones, sobre todo a los de su familia.
Al respecto, hizo una reseña corta de lo que aún se pudo acordar de su largo y transcurrido camino por el departamento de Bomberos, del cual recuerda, a 17 años, sólo tres eran las personas que en ese entonces tenían que cubrir todo tipo de incendio o accidentes de personas prensadas por choques en el Emilio Mendoza, especialmente, entre otros.
“Y es que, en aquellos años cuando inicié mi desempeño como un bombero se presentaban más incendios en predios baldíos, ahora transformados en fraccionamientos, en casas construidas con cartón, madera, entre otros materiales que eran destruidos por el fuego en dado caso de incendio”.
Añadió, que él por principio de cuentas jamás pensó en ser comandante de Bomberos hoy en día, y que sólo ingresó a Bomberos por necesidad, pero conforme pasaron los días, meses y hasta años, la labor de apagafuegos se le fue interiorizando tanto, hasta llegar a un punto en que simplemente eso era ya su vida.
Cipriano Rodríguez, señaló que sí arriesgo su vida en distintas ocasiones, sobre todo una vez en la colonia San Andrés, donde al estarse quemando una casa habitación y estar dentro de ésta en el sofoque del incendio, sólo un paso lo salvó de que una viga de madera le cayera encima y ésta le quitara la existencia; “simplemente le llegó a rozar en la parte trasera del casco que lo protegía”.
Agregó que su vida y la de sus compañeros siempre están dependiendo de un hilo tan delgadito que no saben cuándo se habrá de reventar, pero que ellos siempre están dando gracias a Dios y a la virgen de Guadalupe, el que un día más les haya dado la vida, además de estar orando por que no se les mande llamar, sino que se deje más tiempo para así seguir desempeñándose como bomberos en pro de la comunidad en general.
Comentó que a diferencia de cuando entró al departamento, hace ya un total de 17 años, allá por el 93, a actualmente, es que en ese entonces no se contaba con volúmenes grandes de equipo, háblese de camiones cisternas, radios de comunicación, así como el personal para atender gran parte de las contingencias que se presentaban en la ciudad, además de la integración de una dependencia de Protección Civil, la cual vino a apostarle para capacitar a quienes hoy se desempeñan como bomberos en diferentes aspectos, tales como capacitarlos en natación, cómo actuar en conatos dentro de las empresas o alguna otra infraestructura de gran tamaño en la ciudad, etcétera.
Asimismo, el comandante de Bomberos, Cipriano Rodríguez Candia, agradeció a toda la comunidad que siempre ha estado apoyando al esfuerzo de un bombero, que si bien es muy poco lo que se obtiene económicamente, es más grande a veces lo que se brinda por parte de la sociedad.
Finalmente, Rodríguez Candia, aseguró que él habrá de seguir siendo bombero hasta que el cuerpo aguante y que sus superiores lo aprueben, ya que lo que inició siendo un trabajo para salir de la necesidad económica en la que se encontraba, hoy esto ya es algo que hasta en la sangre porta.
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